Un cariacontecido Lenin Moreno apareció ayer en las pantallas de televisión lamentando el rechazo y posterior archivo del proyecto tributario del Gobierno, en un domingo negro para el régimen. Moreno, lamentándose en un tono lastimero, leyó un texto en un teleprompter redactado en las oficinas de sus asesores de comunicación. Dos horas antes el Pleno de la Asamblea Nacional había negado y dejado sin efecto el proyecto de Ley de Crecimiento Económico enviado por el Ejecutivo. La previsible decisión se tomó por 70 votos a favor, 32 en contra y 31 abstenciones de un total de 133 legisladores que sancionaron un nuevo revés político y económico para el gobierno morenista. El lapidario acuerdo parlamentario estuvo a cargo de la bancada socialcristiana, Revolución Ciudadana, SUMA, una parte de CREO y otra de Acción Democrática. Mientras que el proyecto de ley fue defendido por los parlamentarios gobiernistas de Alianza País.
El cuerpo del proyecto contenía 185 artículos y 40 disposiciones legales, esto es menos de la mitad de lo que incluía el texto original que tenía 401 artículos y 38 disposiciones. En un verdadero retaceo los asambleístas trituraron el proyecto originario durante las sesiones de la Comisión de Régimen Económico de la Asamblea Nacional que conoció el tema y que sufrió esenciales cambios en el capítulo correspondiente al Código Monetario. Entre otros temas, el texto original mantuvo la contribución temporal para empresas con ventas superiores a un millón de dólares, además el alza de tarifas del impuesto a los consumos especiales ICE, para la cerveza industrial, gaseosas, no gaseosas, y energizantes.
Cabe destacar que el “silencio oficial” nuevamente hace ruido en la prensa gobiernista que no dedica una sola línea al análisis del contenido del proyecto, sino a la forma en que se cabildeó el fracasado intento del Gobierno de hacer pasar un nuevo paquetazo económico en el legislativo. El canal de televisión estatal que reprodujo la cadena nacional en la que el presidente Moreno apareció lamentando el revés del régimen, dedicó su espacio a la programación regular sin mencionar la noticia en horas de la tarde. Del mismo modo, la prensa escrita oficialista prefirió dar cobertura a otras notas misceláneas por sobre lo que fue ayer la noticia de la semana. Para los editorialistas y reporteros de canales y periódicos gobiernistas esa noticia no existió, prácticamente. La ciudadanía pasó un domingo en familia sin saber qué ocurría con un debate parlamentario que decidía en gran parte la economía familiar de los ecuatorianos.
La prensa comercial anunció, en horas de la noche de ayer, que el régimen enviará un nuevo proyecto de urgencia económica a la Asamblea Nacional, en un denodado intento por imponer sus criterios económicos por sobre la voluntad popular, política y social de los ecuatorianos que durante el mes de octubre expresaron su rechazo a todo intento de poner en vigencia el recetario económico proveniente del Fondo Monetario Internacional, del cual forma parte el mentado Proyecto Ley de Crecimiento Económico, según manifestaron sus detractores.
Al cierre de la jornada un apesadumbrado Lenin Moreno hacía el anuncio del nuevo envío del paquetazo económico, con enfoque en lo tributario, para su correspondiente debate en la Asamblea Nacional. Moreno dijo, en tono de crítica, que al archivarse el proyecto lamenta que “cientos de miles de empresarios tengan que seguir pagando el anticipo del impuesto a la renta”. Moreno anticipó que enviará un nuevo proyecto económico urgente con reformas al código de planificación de finanzas públicas para su aprobación. Tanto va al cántaro el agua que Moreno se propone romperlo. Mientras tanto queda como epílogo una Asamblea Nacional fragmentada en la que el régimen no posee una mayoría firme y noticieros oficiales en los que el país no cuenta con información formal oportuna.



