Por L. Parrini
Últimamente el país asiste a un fenómeno inédito en los medios informativos que tradicionalmente apoyan a gobiernos neoliberales, cual es una posición crítica cada vez más persistente frente al actual régimen. Esto se observa en entrevistas matinales, opinión de reporteros y programas de debates políticos que expresan juicios de valor contrarios al representante oficial, el primer mandatario de la nación.
Recientemente el periodista Vicente Olmedo, residente en los Estados Unidos, manifestó en su canal personal de Facebook que “los ecuatorianos estamos anonadados, que cómo puede ser posible que el jefe de Los Águilas -recientemente asesinado en el aeropuerto de Guayaquil- entre y salga del país como Pedro por su casa. Cuando salió del Ecuador pasó aduanas, paso policía de migración y todos los controles de seguridad y nadie cayó en cuenta, y cuando regresó lo mismo”. Olmedo se pregunta ¿esa es la seguridad que tenemos los ecuatorianos? De ese crimen nos queda claro que “estamos sin ningún tipo de garantías para vivir en nuestro país”. Y a renglón seguido manifiesta que “no puede ser posible que Mónica Silva, activista por los derechos humanos y anti corrupción haya dicho mil veces señores me van asesinar, quiero protección del Estado, y el ministro del Interior nunca le dio seguridad”. Delincuentes se pasean libremente en el país, personas públicas que no tienen protección, como a otro periodista asesinado en Santa Elena, constata Olmedo. “No puede ser posible que el presidente de la República no se haya dado cuenta de nada”, concluye Olmedo. Fueron ampliamente difundidos los asesinatos de la fiscal Alexandra Bravo en Manta, del empresario Jorge Montenegro en Quito y de tres jóvenes en Esmeraldas.
Nadie está a salvo en nuestro país “como puede hablarse de seguridad en nuestro país cuando ni la Cancillería, ni la Corte Suprema de Justicia, ni las autoridades presentaron los papeles ante España para impedir que el líder de Los Lobos haya sido puesto en libertad en ese país”, se pregunta Olmedo. Mientras tanto el presidente ecuatoriano vuelve a los Estados Unidos a ver el fútbol y, según dijo, a entrevistarse con Pete Hexet, Secretario de Guerra estadounidense para hablar de la cooperación entre Ecuador y EE.UU. ¿Qué tipo de cooperación?, cuestiona Olmedo, si nunca se informa. Una “cooperación tan buena que los delincuentes salen del país a donde les da la gana y regresan muy campantes…estamos bajo un régimen de extorsión, por eso todos nos merecemos, al menos, una explicación”, ironiza el periodista.
En tanto, en cadenas nacionales de televisión y redes sociales comunicadores manifiestan criterios en furibundo tono, caracterizando al régimen vigente.
Jorge Ortiz, analista político conocido por su postura conservadora, expresó que “Noboa no entiende los problemas del país, ha perdido contacto con la realidad”. En plataforma digital Ortiz ha desmantelado la narrativa oficial acerca de la realidad nacional. Ortiz manifestó que Noboa estaría “atrapado en un círculo cercano que le aplaude todo y le vende una realidad de fantasía y optimismo que no existe en las calles. Mientras el Informe a la Nación habla de maravillas en economía, seguridad y reducción de pobreza, los especialistas y el pueblo tienen otros datos”.
Esos datos son difundidos en redes sociales por otros comunicadores críticos: “Noboa recibió más del FMI en dos años que Lasso y Moreno, en todo su gobierno. Lasso 1.8 millones de dólares, Noboa 3.7 mil millones de dólares al cierre de abril del 2026. Cada desembolso viene con condiciones que reducen el gasto social. A la Educación se le reduce 62 millones de dólares, a la Seguridad se reduce 20 millones de dólares y a la Salud se reduce 12.9 millones de dólares y al Bienestar Social se le reduce 4.7 millones de dólares. En todo el ámbito de la inversión pública existen reducciones precisamente por las cartas que condicionan al país para prestarnos ese dinero. ¿Y qué pasa con ese dinero? Absolutamente nada porque permanentemente estamos viendo cómo el país se viene acabando”.
Andrés Carrión, frecuentemente alineado a medios de apoyo oficial, dijo en un debate televisivo que “el mandatario ecuatoriano no es nada, es decir, no tiene partido politico, no tiene una organización, no es un líder extraordinario, carismático, que convoque, que nos tenga hipnotizados a todos. Ha ganado elecciones porque hay Correa. Correa le salva a Noboa, él es gran salvador de Noboa”. Carrión hace referencia a que la gente vota por Noboa, por votar contra Correa.
¿Qué está pasando en la tramoya del gobierno?
El país se debate dividido entre quienes defienden la gestión actual a capa y espada y quienes sienten que la crisis nos está devorando en vida. No obstante, existen en los medios tradicionales pautados opinólogos que en sus editoriales mantienen una soterrada y permanente coincidencia con los planteamientos oficiales que, a guisa de difundir los intereses colectivos, confrontan la opinión pública versus la opinión publicada que, obviamente, es la suya propia. Mientras que la crítica al régimen en los medios informativos se hace cada vez más frecuente, como un síntoma de la inexcusable soledad del poder.



