Por L. Parrini
Mientras en la República Islámica de Irán millones de iraníes marchaban en Teherán y en más de 1.400 localidades del país para conmemorar el 47º aniversario de la Revolución Islámica con demostraciones de unidad ante las amenazas extranjeras, en la residencia del embajador iraní Mahdi Nourian en Quito tuvo lugar una ceremonia oficial de conmemoración con invitados locales entre los que destacaron personalidades de la política y la cultura.
La Revolución iraní, también conocida como Revolución islámica de 1979, se refiere al proceso de movilizaciones en Irán que desembocaron en el derrocamiento de la dinastía Pahlaví y la deposición del sha Mohamed Reza Pahleví, quien tenía el apoyo de Reino Unido y los Estados Unidos. La revolución, liderada por el ayatola Jomeini, hasta entonces en el exilio, supuso la instauración de la República Islámica vigente hoy en el país, gracias al apoyo de organizaciones islamistas y movimientos estudiantiles. El líder principal y fundador de la Revolución Islámica de Irán en 1979 fue el Ayatolá Ruholá Jomeini.

La conmemoración de los 47 años de Revolución fue una ocasión especial que dio oportunidad a los iraníes de compartir su hospitalidad, brindar su gastronomía y exhibir manifestaciones de su rica cultura. No obstante, fue una reunión marcada por las tensiones internacionales que amenazan al pueblo iraní bajo el acoso de potencias extranjeras, aires de guerra y el asedio imperial de los Estados Unidos, según denunció el diplomático: “Tres principios de nuestra Revolución, independencia, libertad y república islámica, generaron descontento de grandes potencias y dieron lugar a acciones hostiles y desestabilizadoras contra el pueblo iraní”.

Durante las casi cinco décadas la revolución islámica ha estado bajo la amenaza de sus detractores con un costo humano, económico y politico de ingentes proporciones para el Estado iraní: “Desde hace 47 años los iraníes han enfrentado diversas políticas coercitivas contrarias al derecho internacional como golpes de Estado, imposición de sanciones y provocación de problemas y desafíos”, manifestó Nourian. Sin embargo la organización de su pueblo, el fervor religioso y la conciencia política de los iraníes se ha impuesto por sobre los peligros que asechan su proceso revolucionario, imponiendo la paz y el progreso de su pueblo, expresó el embajador: “Irán apoyándose en sus jóvenes ha logrado diversos avances científicos, la nano tecnología, en la industria espacial y la medicina, dispuesto a compartirlo con otros pueblos del mundo”.

El Estado iraní en la voz de su representante diplomático expresó su decisión política de contribuir a las mejores relaciones con Ecuador mediante colaboración internacional y respeto mutuo: “Irán está dispuesto a cooperar con Ecuador en el sector farmacéutico y equipos agrícolas, en cooperación constructiva en beneficio del bienestar de nuestros pueblos. Irán y Ecuador comparten similitudes, el volumen de exportaciones es de 200 millones de dólares en exportación de banano, café y cacao. En esta oportunidad expreso mi gratitud a mis compatriotas iranies y amigos ecuatorianos que me han brindado gran afecto y que me han enseñado costumbres ecuatorianas, como probar el ceviche de camarón que es delicioso”.
Diálogo internacional
En terreno de la geopolítica internacional, Irán mantiene una disposición al diálogo con los Estados Unidos, principal contraparte en temas nucleares: “En relación con la cuestión nuclear la República Islámica de Irán ha declarado que nunca busca armas nucleares y ha retomado las negociaciones con EE.UU en condiciones de igualdad y equilibrio para un acuerdo de carácter pacífico. A pesar de ello, recibimos la agresión que provocó importantes daños económicos a nuestra infraestructura nuclear destinada a la paz, pero se encontró con la respuesta contundente del pueblo y el Estado iraníes. Esa agresión fue un ataque contra la ONU, el derecho internacional y la solución pacífica de las controversias”.
El embajador, Mahdi Nourian, concluyó su mensaje con un reconocimiento a su pueblo: “El mensaje de Irán es claro: respeto mutuo en lugar de una confrontación. Rindo homenaje a los mártires de Irán que durante 47 años han entregado la vida en el camino de la dignidad y el progreso de la patria”.



