Por L. Parrini
De todas las historias de la historia de Cuba la más dramática es la del bloqueo económico y comercial a que somete al pueblo cubano el Gobierno de los Estados Unidos.
Luego del triunfo de la Revolución, en 1959, Cuba comenzó nacionalizaciones que afectaron intereses estadounidenses por un valor de USD 1.000 millones, incluyendo tierras y refinerías de azúcar en la isla. En consecuencia, el entonces presidente de Estados Unidos, D. Eisenhower, estableció en 1960 el primer embargo sobre la Cuba revolucionaria: prohibió las exportaciones de Estados Unidos a la isla, excepto medicinas y algunos alimentos. En febrero de 1962 el gobierno de John F. Kennedy amplió el embargo extendiendo las restricciones a las importaciones cubanas en base la Foreing Assistance aprobada por el Congreso en 1961, que permitía al presidente imponer estas medidas hasta que el gobierno cubano avanzara en la compensación de ciudadanos estadounidenses por las nacionalizaciones. El efecto en Cuba es que toda transacción financiera cuesta mucho más que en la normalidad. Hay bancos franceses, alemanes, compañías mexicanas, argentinas, de todas partes del mundo que han sido penalizadas por miles de millones de dólares por conceptos de operaciones financieras que no violan sus leyes internas o internacionales.
El embargo de EE.UU. sigue siendo, de hecho, un tema clave en foros internacionales: en los últimos 33 años la ONU se ha pronunciado mayoritariamente contra el bloqueo. El año anterior la Asamblea General de Naciones Unidas aprobó una resolución no vinculante en rechazo a la histórica medida contra Cuba, con 187 votos a favor, 2 en con contra –EE.UU. e Israel– y 1 abstención. En el presente año, este 29 de octubre próximo tendrá lugar en las Naciones Unidas la votación de la resolución de Cuba que insta a poner fin al bloqueo económico y comercial de EEUU contra la isla.

En entrevista exclusiva, el excelentísimo embajador de la República de Cuba en Ecuador, señor Basilio Gutierrez, manifiesta sus criterios en torno a este tema de vigente interés internacional.
L.P.: Ante la próxima sesión de las Naciones Unidas, el gobierno de EE. UU está ejerciendo presión a países latinoamericanos bajo amenaza para que no apoyen el rechazo al bloqueo expresado en la ONU por Cuba. ¿Qué pretende EEUU con esta presión internacional?
B.G.: El bloqueo que comenzó en 1962, proclamado por el presidente John Kennedy, desde sus inicios ha perseguido el objetivo de dañar a la economía cubana y los niveles de bienestar que el Gobierno revolucionario podía generar al pueblo cubano, con el objetivo de buscar una respuesta de rebelión del pueblo contra el gobierno. El bloqueo busca derrotar por hambre y falta de recursos al pueblo cubano. Persigue impedir su desarrollo económico y social, aislando a la isla del resto de mundo. Además, impedir que la isla se relacione económica y comercialmente con los demás países. Cuba no puede acceder a ningún producto que tenga, al menos, un 10% de componente estadounidense. Se trata de cerrar todas las vías de financiamiento internacional con el impedimento de comerciar con dólares para provocar la caída del gobierno revolucionario cubano.
L.P.: ¿Qué hace posible que el pueblo cubano sobreviva al bloqueo?
B.G.: La resistencia es muy dura, y es posible por las ideas de soberanía del pueblo cubano, la defensa de sus logros, en Cuba no hay niños mendigos en las calles, la educación es gratuita, la salud cubre a todos los cubanos, la mayoría de los cubanos es propietario de su vivienda. Estamos enfrentando los nuevos retos que el mundo vive y que el país tiene capacidad de enfrentar esos retos. La propia resistencia de Cuba acercará al pueblo cubano a lograr esas metas. Es verdad que existe el bloqueo y toda esa política de guerra económica, pero también Cuba tiene aliados. Hay un mundo que está cambiando y yo creo que ese mundo está a favor nuestro.
L.P.: ¿Cuáles son los rubros y logros más afectados por el bloqueo?
B.G.: Cuba ha tenido una afectación del orden de los 160 mil millones de dólares por el bloqueo. Yo creo que ha sido muy sustantivo la afectación que ha tenido la capacidad de Cuba de generar la demanda eléctrica. En el sistema eléctrico nacional, hay ejemplos muy concretos, EEUU persigue las operaciones de compra de combustible de Cuba. Recientemente han hecho una serie de pronunciamientos en contra de México porque le vende combustible a Cuba. Alguien dijo que el problema no es que lo venda, sino que no debe suministrar combustible a Cuba, es una cosa increíble, porque es totalmente lícito que el gobierno de México le venda combustible a Cuba y que Cuba lo compre, pero ni siquiera eso aceptan. La política del bloqueo es que quieren evitar que el mundo se relacione económicamente con Cuba. Por ejemplo, la principal termoeléctrica de Cuba que tiene una tecnología francesa necesita reparaciones urgentes y estamos teniendo problemas crecientes en ese sentido, porque EE.UU compró la compañía que producía ese tipo de generador y ahora tenemos problemas para suministrar los repuestos que se necesitan para el mantenimiento de esa termoeléctrica.
L.P.: ¿Hasta dónde Cuba se considera autosuficiente sin depender tanto, por ejemplo, de Venezuela, México o España…?
B.G.: Bueno, yo creo que salvo algunos países que son inmensamente ricos se pueden aislar del mundo, hipotéticamente Rusia, China, Brasil o EE.UU, pero para un pequeño país como Cuba de economía abierta realmente necesita relacionarse con el mundo, porque eso es parte del propio desarrollo. Nosotros tenemos determinadas capacidades de autosuficiencia en determinados recursos, pero por ejemplo en el caso del petróleo nosotros apenas producimos un tercio de las necesidades de crudo que requerimos. Tenemos capacidad de producir alimento, pero no es suficiente para alimentar a la población, necesitamos importar alimento. La isla puede sobrevivir, y de hecho estamos sobreviviendo, pero no hay duda de que el bloqueo es un obstáculo muy fuerte para lograr los niveles de desarrollo que necesitamos y que nos merecemos. Y es injusto, además, que la primera potencia del mundo utilice su poder para tratar de obstaculizar el desarrollo que sus vecinos.
L.P.: En reciente resolución un grupo interparlamentario ecuatoriano ha dado a conocer su resolución acerca del bloqueo impuesto por EE.UU a Cuba, en la que reiteran “su rechazo firme e inequívoco al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos contra Cuba. Acuerdan respaldar en todos los foros multilaterales -en particular, en la 80ª Asamblea General de la ONU- las resoluciones que demandan poner fin, sin condiciones, al bloqueo; exhortar a los Estados Unidos a retirar a Cuba del listado unilateral de “patrocinadores del terrorismo” y a levantar las medidas que impiden transacciones financieras, comercio regular y cooperación internacional. Reconocen y valoran la cooperación médica internacional de Cuba como un bien público global. E Invitan al Ejecutivo ecuatoriano a mantener el voto favorable del Ecuador a la resolución que exige el fin del bloqueo. ¿Qué importancia tiene para el pueblo cubano esta resolución?
B.G.: Yo creo que en primer lugar hay una larga tradición de hermandad y de relación de Cuba con Ecuador. En muchos casos, hace cientos de años, desde que Ecuador se independizó, hay muchos vínculos y a lo largo del tiempo ha sido una tradición, en ese espíritu es que se produjo el pronunciamiento del grupo interparlamentario de amistad con Cuba en la Asamblea Nacional, justamente previo a la resolución cubana en las Naciones Unidas. Eso tiene que ver en que, en el orden personal, muchos de los asambleístas que conforman la Asamblea Nacional, sean del oficialismo o de la oposición, han tenido una relación con Cuba, los vínculos entre los dos países son muy grandes. Entonces de alguna manera es natural que se produzca ese pronunciamiento, sobre todo porque tiene que ver con la política tradicional del Ecuador de respeto a la soberanía de los países y de oponerse a las sanciones unilaterales, y creo que en esa línea está ese pronunciamiento y eso explica que el Ecuador, consistentemente, ha apoyado a Cuba en este reclamo desde que iniciamos esta batalla hace 33 años.
L.P.: Usted está próximo a concluir su misión diplomática en Ecuador. ¿Cómo quedan las relaciones entre ambos países?
B.G.: Yo creería que lo más importante es que nosotros hemos trabajado para que se mantengan esas relaciones, y no solo que se mantengan, se desarrollen. Realmente hoy existen muchas posibilidades de desarrollar esas relaciones en áreas de interés común, tenemos un amplio diálogo político diplomático con el Gobierno de Ecuador, en general con el Estado ecuatoriano, en temas que hoy son comunes a los países de América Latina y el Caribe. Y existen posibilidades de darle contenido en lo que llamamos la Economía del Conocimiento. Hay mucho intercambio académico, científico-técnico entre Ecuador y Cuba en diferentes esferas, hay oportunidades de negocios para que empresas ecuatorianas puedan vender a Cuba y empresas cubanas puedan vender a Ecuador. Hay aquí una comunidad cubana que aporta a este país, que son cubanos residentes que trabajan en este país en diferentes eslabones de la Economía del Ecuador. Hay ecuatorianos que viajan a Cuba, en fin, hay una dinámica en las relaciones y nuestra contribución ha sido, precisamente, potenciar eso y crear el mejor clima posible para que se desarrollen esas relaciones.
L.P.: Es probable que esta sea la última entrevista mediática que usted conceda en este país. ¿Cuál es su mensaje para el pueblo ecuatoriano?
B.G.: Mi mensaje es de afecto, hacia el pueblo ecuatoriano. Somos naciones latinoamericanas con muchas cuestiones culturales comunes. Me siento muy agradecido de todas las atenciones y la cálida recepción que he recibido en Ecuador. Regresaré a mi país con la expectativa de que todavía se puede seguir avanzando en ese camino, fortalecer las relaciones entre los dos países en todas las áreas posibles.



