Por L. Parrini
Estados Unidos de América vuelve a ser grande como el país más violento, intolerante y discriminatorio del mundo. Ese es el territorio que Donald Trump añoraba y que ha convertido en una nación peligrosa en pocos meses de gobierno. Así lo confirman los hechos políticos, sociales y económicos del imperio del norte en el cual se ha producido un crimen de odio entre gente joven.
El activista de derechas, fanático predicador de ideas religiosas, antiaborto, anti personas transgénero, contrario a los derechos de las minorías sexuales y ferviente admirador de Donald Trump, Charlie Kirk de 31 años fue asesinado. Kirk había fundado en 2012 el movimiento Turning Point Usa, organización juvenil reaccionaria con el objetivo de difundir ideas conservadoras entre jóvenes universitarios en charlas y debates organizados en campos de las universidades del país. Precisamente, la víctima del crimen se encontraba dictando una charla al aire libre en la Universidad de Utah cuando su asesino gatilló un solo tiro de un rifle Mauser, calibre 8 mm, que dispara el cartucho 7.92 x 57 mm, un proyectil militar de caza que le impactó en el cuello, quitándole la vida.
Kirk, bajo el slogan “Demuéstrame que estoy equivocado”, solía debatir en universidades liberales sobre temas relacionados con el derecho a portar armas, el cambio climático, la fe y los valores familiares, como promoción de ideas ultra conservadoras. Tenía fama de ser figura polémica, divisiva, que hizo campaña por Trump y afirmaba que en el 2020 al entonces candidato le habían robado la elección presidencial, militante del movimiento MAGA (Make America Great Again). Kirk era buen polemista como agitador de la derecha religiosa y enemigo público ideológico de la izquierda política. La tarde del crimen su asesino se instaló en la azotea de un edificio próximo al lugar donde predicaba y fue acribillado de un disparo. El asesino abandonó el arma en un bosque cercano y dejó unos cartuchos sin disparar con las leyendas “Fascista, atrapa esta bala” y “Bella Ciao”, canción revolucionaria italiana. El asesino huyó y la policía logró identificar su imagen en el video de una cámara cercana al lugar del crimen.
¿Quién es el asesino?
El criminal que disparó contra Kirk se llama Teylor Robinson, estudiante universitario de 22 años, hijo del ex Sheriff del condado donde residía en Utah con su padre militante registrado republicano. Robinson era experto en el uso de armas de fuego de alta precisión porque había sido entrenado desde niño por su propio padre. El familiar reconoció la foto de su hijo difundida por la policía y lo obligó a entregarse a las autoridades, probablemente inspirado en la idea de cobrar los cien mil dólares ofrecidos como recompensa por el FBI. Robinson está acusado de homicidio agravado, disparar un arma de fuego y obstrucción a la justicia, y hoy enfrenta la pena de muerte.
Donald Trump, en su intolerancia exige “aplastar a la izquierda culpable del crimen” y exige la pena de muerte para el asesino confeso. El discurso de odio de la derecha no se hace esperar: “Es hora de infiltrar, desestabilizar, arrestar y encarcelar a todos los responsables de este caso de los grupos de izquierda”, dijo el activista conservador Christopher Rufo. Nadie se encuentra a salvo en ese país en donde los atentados en la vía pública se han convertido en un deporte sangriento, el crimen una forma de hacer política y la represión policial es política de Estado.
El crimen de Kirk guarda sorprendente similitud con el intento de asesinato contra Donald Trump cuando éste hacia campaña presidencial y un francotirador le propinó disparos con un rifle desde la azotea de un edificio adyacente al lugar donde realizaba un mitin electoral en Butler, Pensilvania, hiriéndolo en una oreja.
El crimen deja al descubierto la sangrienta fractura política de los EE.UU. Robinson mató a Kirk porque el conservador “estaba lleno de odio”, según dijo. Se vive una democracia fallida cuando la violencia reemplaza a la tolerancia, y la represión reemplaza a la aceptación de las ideas ajenas contrarias.
Estas son las condiciones creadas por Donald Trump en los Estados Unidos, país en el que usa a la derecha religiosa con fines políticos. El futuro de Estados Unidos y la posibilidad de que su política violenta pueda cesar, parece incierta.
Siembra tormentas y cosecharás tempestades.



