Por Fausto Segovia Baus
Ha fallecido Gonzalo Proaño Ruiz, un quiteño simpar, creador del Café Libro, un espacio cultural inolvidable. La bohemia se instaló allí, gracias al estilo amigable y sonriente de un auténtico chulla que ilustró a sus amigos y clientes con anécdotas, historias y recuerdos de Quito, la ciudad de sus amores.
Junto a su esposa, Sylvia Garrido, Gonzalo Proaño Ruiz desarrolló un proyecto que superó el ámbito comercial, porque El Café Libro fue un centro cultural atípico que reunió a artistas, lectores, escritores, poetas, músicos y cuentacuentos, quienes, junto a un café aromático y un delicioso menú, deleitaron a los circunstantes suscitando momentos gratos con sabor a quiteñidad, gracejo y alegría a flor de plei.
El Café Libro abrió sus puertas en 1992 y cerró en 2018. Fue un sitio de encuentro con los libros, la creatividad y la verdadera amistad, aquella que perdura para siempre.
Aficionado temprano al teatro, Gonzalo Proaño Ruiz se inauguró como un precoz galán; un risueño gestor cultural entrañable, que hizo del arte cotidiano su impronta.
Nos deja tristes este noble amigo y ciudadano ejemplar, pero sus ejecutorias quedan allí, en los recuerdos. Ojalá el I. Municipio de Quito reconozca post mortem a Gonzalo Proaño Ruiz por sus méritos invaluables.



