Por L. Parrini
La crítica ya lo había consignado, Jakk Cabrera Plaza es un escritor innovador. Autor riobambeño joven, con “…una apuesta atrevida que propone un estilo propio…”, sentenció el jurado que le otorgó a la novela de Cabrera, Luminosos restos, (Editorial Alectrión 2025), el X Premio Miguel Donoso Pareja 2024. Estilo propio de tono poético en frases metafóricas que trasuntan pequeñas verdades profundas, sentencias portátiles de las que echar mano en la vida cotidiana.

Su reseña bibliográfica consigna diversos reconocimientos a su obra: Mención de Honor a la Mejor Novela de Drama en el Premio Internacional del Libro Latino 2024, (International Latin Book Awards, EE.UU), con la obra En la mitad está el reino; Mención en el concurso de Novela Breve La Linares, Ecuador 2019, con la obra Lo inextinguible.
La novela Luminosos restos, se anuncia a sí misma en la contraportada como una historia que “transita personajes complejos, que los recorta y los duplica, los envuelve para soltarlos en su inevitable destino”. Y lo hace a un ritmo vertiginoso que denota que el pensamiento va más aligero que la escritura del autor, apelando a diálogos que denotan reflexión y memoria en las acciones de los personajes, sus pensamientos, sentires y tribulaciones.
En la trama hay una cita de un hombre y una mujer que se conocen en redes sociales, en el devenir asoman las sombras de sus ex parejas. Un misterio se acrecienta en la narración de la novela que nace de un cuento de Kafka, El retorno. En Luminosos restos, una suerte de amnesia nos recuerda el olvido de los seres queridos, frente a la evocación a quienes hemos amado en el contexto de una vida controvertible. La literatura es de algún modo, precisamente, eso: darle forma necesaria a la cotidianidad para que adquiera ese membrete de arte.
Parodiando al autor, diremos que la novela de Jakk Cabrera contiene luminosos restos de una literatura a tono con la tendencia actual que otorga énfasis a la forma como viene escrita, sin descuidar el contenido de lo narrado. Esto “en una época de narraciones trepidantes, esta historia nos permite acceder a un relato intimista”, como sugiere la crítica. Historia de amores y reminiscencias entreverados. Intimidad que nos adentra en las relaciones familiares, de padres e hijos, de pasiones pretéritas donde indagar si el perdón nos es dado frente a hechos atroces, como aspecto esencial de la novela.
Cabrera Plaza estima que, como escritor, su criterio frente a su obra, ni la de sus lectores ni de la crítica coincide. Sin embargo, en este caso, la coincidencia no es poca cosa; una percepción crítica de la novela de Cabrera, bien acerca esta obra al lector como una propuesta fresca e innovadora. Y su autor se confirma en el camino de la literatura como sendero elegido y amado, más allá de los premios, las ventas y la propia fidelidad de sus lectores. Para Jakk Cabrera “Hay otros mundos, pero están en este”, como anticipa el epígrafe de Paul Éluard que acompaña a la novela.
Nota: La novela fue presentada en Casa Égüez Centro Cultural, revista Rocinante difundirá entrevista exclusiva con el autor y editores en su edición de septiembre.



