La historia no es un hecho necesariamente muerto en el pasado. La historia se repite una vez como tragedia otra como farsa, pero se revive. Recurre en la memoria colectiva de los pueblos, en la investigación y en el testimonio de sus protagonistas o testigos.
Un espacio de prensa alternativa de la mano de un profesional de la comunicación, Historia Viva, es un programa digital que recrea los hechos históricos a la luz de un archivo audiovisual único en el país, interpretado por su director Robinson Robles. Conversamos con el colega que en rigor tiene un título de abogado, un ejercicio de periodista y una vocación de historiador a contravía, convencido de la necesidad de preservar viva la historia del país.
¿Cómo un abogado hace periodismo y un periodista investiga historia?
Todo comenzó en 1992 cuando hice un reportaje sobre la vida de Evaristo y cuando investigamos había mucho material que no se había divulgado. En 1987 había vivido en carne propia el apresamiento del comandante de la FAE Frank Vargas Pasos yo vivía cerca de la base aérea de Quito en un momento histórico. Hacíamos periodismo de investigación en momentos claves de la historia y comenzamos a coleccionar los archivos audiovisuales. Vimos que el periodismo se acercaba más a la historia.
¿A la luz de la historia, cómo caracterizas este momento histórico?
El momento que vive Ecuador se asemeja a cuando caía Somoza en Nicaragua en 1979, que se inventaba los sabotajes de sus enemigos, la Revolución Sandinista, y el dictador era tan inoperante que el presidente Carter ya la había quitado su apoyo y solo buscaba la forma de que el gobierno no quede en manos de los sandinistas, sino hacer una coalición civil militar. En Ecuador hoy pasa lo mismo, una oligarquía de cuarenta años, que en todo ese tiempo no ha podido sacar a su pueblo de la pobreza medrando de la guerra, inventándose subversiones, etc. Hoy en Ecuador un magnate con cuarenta años de historia es dueño de las empresas del país, que hace más empresas con sus empresas, y que además con oscuro negocios de pronto vemos que podría ganar para cuatro años las elecciones y con los vínculos que han sido revelados, uno dice este es un Somoza. Un gobierno que inventa guerras y quiere seguir gobernando mientras mete mercenarios al país.
¿Qué grupos de poder están en disputa hoy, precisamente, por el poder?
En los años ochenta no había una marcada diferencia entre los personajes políticos, hoy la pelea es diferente, entonces están como babosa con sal porque saben que puede regresar un proceso alternativo que gobierne sin ellos y, además, que funcionó y ha llegado a ese punto después de ocho años de persecución, de odio, de robo de la democracia, de utilizar los aparatos de control del Estado para perseguir, hoy le cooptan al Contralor, a las Cortes, a la Fiscal y no necesitan a los Atalas.
¿Y cual es el rol de los medios de comunicación en este contexto?
Hoy se escucha la voz de los dueños del espectro radioeléctrico que tienen que alinearse con el presidente de turno sino les quitan las frecuencias como ocurría en los años setenta como parte de la colonización cultural, se venden al salvador del planeta. Hoy esta hollywoodización ha encontrado una gran resistencia en los medios alternativos que han surgido y no necesariamente están alineados a este espectro radioeléctrico manipulado y a estos emporios mediáticos manipuladores. Y que además hacen política de frente y que son capaces de ensuciar tu apellido de frente. Los medios alternativos estamos librando una nueva batalla en este mundo de la comunicación y también es parte importante en un proceso de descolonización en el que los medios alternativos demuestran que esos medios tradicionales de comunicación nos quieren imponer a cortes constitucionales, a tribunales contenciosos, a consejos electorales a los cuales desde el poder mediático le hacen el juego.
¿Qué consideras que está en juego en la situación internacional hoy día?
Bueno, está en juego el unilateralismo que no sería malo si es que buscaran repartir la riqueza, expandir las industrias, que nos compartan el conocimiento, que podamos tener en el país más industrias y que podamos tener trabajo y producción en ese sentido. En cambio, hay una visión alternativa que va surgiendo, por ejemplo, los Brics, Celac, lo que se pretendió hacer con Unasur y que fue torpedeado desde el mismo Ecuador. Hoy día se siente una multilateralidad, lamentablemente los resultados son terribles, porque si se nos ocurre construir una hidroeléctrica con China se despierta la chinofobia y que Ecuador está vendido a China, solo por odio político.
¿Y frente a esta multipolaridad, cuál debería ser la posición del Ecuador en la actual situación geopolítica?
Hay 198 países en la ONU, cada país es un voto más un voto menos, cada país representa una lógica en este mundo, y por qué tenemos que casarnos con uno solo. Porque no podemos tener relaciones armónicas con todos, pero para eso se necesita un líder soberano, con sentido nacionalista que se vaya a parar de tú a tú con Putin, que se pare mirándole a los ojos a un Trump y le negocie frente a frente con soberanía, autodeterminación, respetando la diversidad ideológica, el no abuso de un Estado sobre el otro. Pero no, viene un país que utiliza una ley extraterritorial y le pone aranceles a todo el mundo y terminamos agradeciendo vainas como estas.
Se habla de una crisis de la democracia que es más una crisis estructural del modelo de desarrollo neoliberal. Coméntanos esta situación.
Hay una perversa utilización de estas élites unilaterales guerreristas, empresariales que están utilizando su poder para desgastar a los Estados. Hay un proceso en el que comienzan a desprestigiar a la Asamblea Nacional, que la justicia no sirve, que lo público no sirve; hay fundaciones y ONGs en Ecuador que se especializan en desprestigiar lo público, los llamados “observatorios”, pero nunca observan a los sistemas financieros, a los exportadores, a las grandes bananeras, no. Solo hay un entramado con un gran financiamiento para desprestigiar lo publico y generar el caos, metiendo en un mismo saco a sus opositores políticos, para ellos es fácil tomarse los países. Así como la USAID financia a medios de comunicación, todo para desprestigiar lo público del país, y claro, surge la figura del millonario que ha hecho empresa que no va a robar, ahí tenemos a los Lasso y a los Noboa.
Frente a esta realidad la posibilidad de cambio estaría puesta la esperanza en la juventud, pero las nuevas generaciones no tienen un mayor interés en la política ¿cómo ha influido la tecnología en esta posición de la juventud?
El problema es que existe un adoctrinamiento en las universidades, aparecen universidades que deberían ser neutrales que terminan entregando el doctorado de honoris causa a un Guaidó, a un Edmundo González, cuando ni siquiera Trump los ha reconocido. Y terminan aplaudiéndolos y dándoles el reconocimiento democrático que ni siquiera el concierto internacional les da, y eso está aprendiendo nuestra juventud. Universidades rindiendo homenaje a golpistas, producto de estos discursos de odio, para debilitar los Estados y tomar el poder. Así mismo opera ese otro gran sector de las élites de la Iglesia, que no deberían tener preponderancia en países laicos y estas ONGs que compran jóvenes del movimiento indígena. Por suerte, hay una conciencia y hoy ya los jóvenes no comen tanto el cuento, investigan los procesos investigativos de los procesos de comunicación, y cuando eso ocurre vemos que no hay una alfabetización mediática en las escuelas y en los colegios para que los niños aprendan a identificar noticias falsas, troles, y a manejar dispositivos con una visión democrática e identificar a un trol que le está inoculando odio.
¿En esta necesidad de un cambio en la comunicación, qué rol le atribuyes a los medios informativos alternativos en la generación de un nuevo relato?
El mayor de los roles. Ojalá pueda haber un cambio en el Ecuador que permita que estos medios alternativos que nos la hemos jugado, mantengan una visión alternativa a los poderes tradicionales. Por qué nuestros editoriales y programas no están en las frecuencias del espectro radioeléctrico de un país o en la televisión abierta. Nosotros con esfuerzo hemos logrado rescatar testimonios que revelan las masacres, por ejemplo, a pueblos sometidos.
A la luz de esta situación actual, de esta necesidad de cambio, ¿qué tan difícil es hacer historia?
Qué es lo más difícil que hemos hecho nosotros, hemos cubierto casi el noventa por ciento de nuestro objetivo: restaurar, custodiar más de veinte mil archivos en video de los años setenta, ochenta y noventa. Recatar archivos relacionados con hechos de los años anteriores es el primer paso, el siguiente paso es la catalogación por personajes, por locación, por efemérides. Ese es un proceso que tenemos que llevar adelante, necesitamos el apoyo de instituciones como la Cinemateca. Lamentablemente la cultura está en soletas, revelar hechos políticos es lo que menos les interesa porque ahí se van a revelar sus trafasías.



