En la muestra retrospectiva de la obra del escultor Jaime Andrade Moscoso (1913-1990) que se exhibe en el Centro Cultural Metropolitano de Quito, se reproduce una afirmación suya que dice: Hubiera querido tratar otros materiales y quizás haber hecho esculturas con humo.

No obstante, la crítica constata que la obra de Andrade “surge de la dualidad, del diálogo de materiales diferentes”, entre los que destacan la piedra, arcilla, madera, cera y vidrio. Sus artefactos creados invitan a ser admirados desde múltiples ángulos, se suspenden en el espacio en una experiencia más incorpórea, en que el viento parece sostenerlas en el aire y la luz privilegiar sus formas en movimiento. El humo acaso le hubiera servido para dar a sus esculturas gravedad y liviandad, consistencia e inestabilidad, permanencia y movimiento, sin embargo, el artista arriesga en el uso de materiales “que le desafían al darles un nuevo valor y uso”.

Andrade se suma a la transformación urbana, aquello que localmente consideramos modernismo urbano. De hecho, una modernidad en movimiento como sugiere la exposición. Pero, la Modernidad es una categoría que hace referencia a procesos sociales e históricos que tienen sus orígenes en Europa a partir de la emergencia ocasionada desde el Renacimiento, movimiento que propone que cada ciudadano, hombre libre, fije sus metas según su propia voluntad, era moderna que va estrechamente asociada con el desarrollo del individualismo, el capitalismo, la urbanización y la creencia en las posibilidades del progreso tecnológico y político.

Andrade fue un artista que valoró la incertidumbre y con un lenguaje abstracto y cinético reflexionó acerca de la vida y de ese tiempo nuestro llamado modernidad. El resultado es una obra en la cual el vacío, la levedad, el dinamismo y el color conservan relevancia en una experiencia sorprendentemente etérea.

La exposición sugiere que “a lo largo de su trayectoria, Andrade pasó de la representación del contexto social, cultural e histórico a lo que hoy podríamos asociar con la imaginación especulativa. En sus obras reconocemos un legado artístico de imágenes y técnicas que exploran la riqueza material de las diversas cultura y regiones ecuatorianas”.



