El resultado en las elecciones presidenciales del 9 de febrero provocó una inusitada reacción en las esferas oficiales, desde el silencio inicial del candidato-presidente hasta las polémicas declaraciones del primer mandatario, al día siguiente, acusando de narco-delincuentes a los habitantes de la región costa que no votaron por la lista de gobierno, ADN, y en su lugar dieron masivo respaldo en toda la región del litoral a su oponente Luisa González de RC5.
Noboa afirma en sus declaraciones que los mandantes electores que no votaron por él son delincuentes y narcotraficantes: «Un pueblo que le dijo sí a la esperanza, que le dijo sí a una nueva etapa, a un Gobierno que se ha fajado por ellos a pesar de que, en ciertas provincias, inclusive los votantes recibían amenazas de grupos armados para que voten por la candidata que los representa», en alusión a L. Gonzalez. Y continuó señalando: “Capturamos a un miembro de Los Lobos que tiene directa relación con miembros de la Revolución Ciudadana”.
Desde la tienda de Luisa Gonzalez la candidata increpó a Noboa: “Te exijo respeto a los ecuatorianos, Patria que tú no sientes en el alma porque ni nuestro Himno Nacional sabes. Te recuerdo que la cuñada de Fito es tu candidata a la Asamblea. Los votantes de la RC5 no son ni narcos ni delincuentes. Tu Plan Fenix ha sido un fracaso. Enero fue el mes más violento de la historia del Ecuador”. Luisa Gonzalez, concluye: “Ninguna sociedad democrática puede sostenerse con base en la fuerza, si a un gobierno solo le queda la fuerza para sostenerse, ese gobierno perdió su condición de democrático”.
Cristina Reyes, ex presidenta del Parlamento Andino, manifestó: “No pueden estigmatizarnos a los costeños, no pueden decir que porque en la costa se impuso una tendencia somos parte del narcotráfico o de la delincuencia, qué les pasa, el voto de la costa es legítimo y merece respeto, no es un capricho ni una conspiración es la expresión de una realidad que no se puede ignorar, cada persona voto desde su vivencia, desde sus necesidades, desde su perspectiva, de su derecho a elegir el rumbo del país. La voz de la costa no puede ser reducida a prejuicios, exigimos respeto, escuchen lo que dice la gente, sean menos soberbios”.
Reacción ciudadana
La elección en primera vuelta dejó en evidencia diversas reacciones de ciudadanos que se formaron su propio criterio de la gestión presidencial de 444 días, que arroja una crítica situación nacional: «En materia económica no crecimos, sino que decrecimos en un 0.4%, en inversión extranjera tuvimos el mínimo en América Latina solo superados por Haití. La pobreza aumentó del 26 al 28%. En enero en la violencia hubo una muerte violenta por cada hora. Hubo meses que estuvimos hasta 14 horas sin luz, según el propio balance ciudadano».
Que en un proceso electoral la población sea calificada de narco delincuente por el candidato que no recibió sus votos, no es normal, y que luego se hable de irregularidades que fueron desmentidas, tampoco: «Seguíamos contando, seguíamos revisando en ciertas provincias porque había cosas que no cuadraban, incluso no cuadraban con el conteo rápido de la OEA, el cual nos ponía con una cifra mayor», señaló Noboa. La OEA, que desplegó 80 personas en el proceso electoral de Ecuador, desmintió dichas irregularidades al indicar que su conteo rápido sí coincide con los datos divulgados por el CNE.
Una ama de casa y profesional quiteña, manifestó su desazón: “Lo peor no es su gestión, es su persona y lo representa un cartón. Es un tipo ausente, ausente de mirada y de pensamiento, parco que dice lo mínimo y de manera precaria alguien que no sirve para encandilar masas. No tiene carisma, no tiene nervio, no trasmite emociones positivas. No puede hablar de eficacia porque los números no lo respaldan, no puede hablar de esperanza ya que no puede predicar el cambio porque se trata de su reelección».
Noboa se mantiene en el poder por la polarización que ha causado como conductor de emociones negativas, aupado por cierta prensa que se hace eco de una narrativa de odio: Los Ríos, Guayas y Manabí, donde el correismo tuvo una votación importante ha sido porque las familias son delincuentes asociadas al narcotráfico.
Carlos Vera, periodista pautado por el Gobierno dice: “Son la única fuerza en capacidad de frenar a los del correismo que es el brazo político del crimen organizado, como lo han demostrado en la Asamblea, pero han disimulado muy bien en la campaña. Con el tiempo ya se indagará si es verdad la relación que Martín Pallares dijo aquí que existe entre crimen organizado y cierta votación a favor del correismo, va más allá de todas las amenazas que hicieron de todas las publicaciones que mandaron sobre cómo votar que hacer y qué ocurriría si no votaban en esa línea y cuan profundo debe ser eso. Hemos apoyado la necesidad de que alguien como Noboa sea quien esté al frente principalmente por las razones que acabo de citar».
Martin Pallares afirmó: “La realidad geográfica del narcotráfico y las votaciones. Veamos las provincias más grandes donde el narcotráfico es más intenso es el fenómeno y cómo se produce la votación, creo que no tenemos todavía temor de hablar de este fenómeno, yo que he seguido el tema colombiano me llama mucho la atención, ellos tienen perfectamente identificado cómo geográficamente se produce esta relación y esta simbiosis entre la política y las mafias”. A lo que Carlos Vera replicó: “Qué interesante variable, desde luego la incidencia del narcotráfico es más alta en Esmeraldas, en Manabí, en Guayas».
La periodista Alondra Santiago, señala: “¡Hay gente que todavía llama a esta mierda periodismo! Ya no pueden más de tanta miseria, ya no pueden más de tanta violencia. Cómo puede haber supuestos periodistas que traten de invalidar el voto de toda esa gente que está dolida por toda esa situación que está pasando, donde hay una región que pone los muertos y les están tratando de decir que son narcotraficantes. Esmeraldas abandonada, Noboa no fue en todo el año de gobierno a esa provincia y Manabí totalmente abandonada y Guayas, una de las provincias más violenta. Estos son vendedores de Patria”.
Pallares, quien fue declarado persona no grata por el Consejo Municipal del Guayaquil, en entrevista de televisión hizo malabares para justificar sus afirmaciones: “Dije algo que lo podría repetir cuantas veces quiera y cuantas veces sean necesarias, que la nueva realidad del Ecuador tiene un actor fundamental que es el narcotráfico. Yo invitaba a que se reflexione sobre la posibilidad de que la presencia del narcotráfico en ciertas zonas sea considerada como una variable para las lecturas de los resultados electorales (…) Hay candidatos que están siendo financiados por el crimen organizado (…) Los actores que hace esto defienden a los narcos y al crimen”.
Una ciudadana, en su reflexión, concluye: “Cuide bien sus expresiones presidente, porque usted ha tenido unas actuaciones inapropiadas dentro de su corto periodo. El caso con la vicepresidenta Verónica Abad, que lamentable es una mujer. Y ver que una jueza que es incriminada denuncie ante la fiscalía por considerar que, no solo su ejercicio profesional se encuentra en riesgo sino también su vida. Además de una campaña donde intentan desacreditarla como persona como mujer como profesional. Todo esto denota violencia en contra de la mujer. Y para mujeres como nosotras las ecuatorianas que tenemos aun hoy que seguir luchando por ser respetadas y no ser vejadas en nuestra condición de mujer, estas expresiones y actuaciones nos dejan una cosa bien clara: Daniel Noboa tiene algo en contra de la mujer, o piensa que somos inferiores somos muy débiles, pero lamento informarle las mujeres no somos débiles, lo somos físicamente, pero en nuestra condición de perseverancia, nuestros pensamientos e inteligencia, nuestra fuerza de lucha y nuestra persistencia, somos muy fuertes. Este país es un Estado de derecho, es una república, esto quiere decir que aquí no existen monarquías, aquí no hay un rey. Hay un momento en el que el Ejecutivo tiene un tope y no puede transgredirlo, porque cuando uno d ellos poderes transgrede las normas esto ya no es democracia. Se convierte en dictadura. Las expresiones ciudadanas dejan ver un grave descontento, y como mujer y profesional tengo la obligación de pronunciarme frontalmente frente a toda esta violencia que yo percibo. El presidente tiene una actitud desafiante hacia la autoridad, hacia la ley y hacia la norma. Entre estas y otras conductas, a todo esto, se lo denomina una conducta anti social y es muy grave que el representante de un país esté tomando esas actitudes. Que su juventud no signifique ignorancia, que su juventud no lo delate como una persona inexperta, ante todo siempre comportarse como un caballero. Sus actuaciones son desproporcionadas, el modo en el que está tratando a muchas mujeres, incluso ministras, demuestra que existe en el presidente una percepción hacia la mujer que debería evaluarse. Si los colectivos que deberían pronunciarse no se pronuncian, quiere decir que hay una gran hipocresía. El presidente la va a tener bien difícil. Aquellos que sentimos una gran decepción de sus actos por este tipo de cosas, no estamos dispuestos a volver a confiar en una persona que en cualquier momento nos puede perseguir con el poder».



