En la expresión musical no solo los instrumentos se afinan para obtener las sonoridades requeridas. También lo hacen los músicos y es el caso del Dúo Lovato-Lezcano, integrado por dos maestros, uno ecuatoriano y el otro cubano, ejecutante de la flauta Gustavo Lovato, y de guitarra José Manuel Lezcano.
Ambos se encuentran en la afinidad musical de dos excelsos artistas afinados en el tiempo y en el espacio musical que los une desde ya hace algunos años. Herederos de la tradición musical barroca, constituyen la armónica conjunción de un músico vanguardista que es Lovato con uno más tradicional como Lezcano. “El estilo de Gustavo es un poco más vanguardista que el mío -reconoce Lezcano-, lo mío es más tradicional entonces se acoplan bien, es un contraste interesante”. Y en esa afinidad surge un acoplamiento singular en que lo melódico se impone y propone nuevas resonancias que surgen de la ejecución musical de estos artistas.
“Es muy agradable trabajar con José Manuel-reitera Lovato-, nos conocemos hace mucho tiempo y es fácil mostrar un repertorio variado que tenemos desde hace muchos años y es fácil el montaje de nuevas obras que vamos a estrenar en estos conciertos. Depende mucho de la afinidad como los instrumentos”.
Su repertorio es variado, incluye obras de compositores clásicos y composiciones propias de Lovato y Lezcano: First Light (2022) de José Manuel Lezcano. De la Historia del Tango, Bordel 1900 y Café 1930, de Astor Piazzolla. Yaku Mama (2025), de Gustavo Lovato. En un Jardín Japonés (2022). de José Manuel Lezcano. Suite del Recuerdo, Evocación, Zamba, Chacarera, Carnavalito y Joropo, de José Luis Merlín. Canto Mayor (2025), de Gustavo Lovato. Suite Cayo Hueso (2022), Seven-Mile Bridge, Bolero del Atardecer y Duval Street Stomp, de José Manuel Lezcano. El Espantapájaros, de Gerardo Guevara.

El dúo Lovato-Lezcano ejecuta flauta y guitarra, dos instrumentos complementarios y como compositores a la hora de la creación musical ambos conciben la obra como un diálogo entre ambos instrumentos. “Muchas veces pienso en la guitarra, -señala Lezcano-, pero a veces se me ocurren ideas para otros instrumentos. Se me ocurren armonías y las acompaño con texturas que son típicamente guitarrísticas. A veces la guitarra sola tiene el protagonismo de la melodía principal entonces se trata de un diálogo entre ambos instrumentos, hay una segunda línea melódica como en una polifonía.

Lovato ratifica este concepto creacional: “Creo que resulta más familiar el instrumento que uno toca. Me ha tocado componer piezas para piano y ahora estoy explorando la guitarra que es un instrumento asonoro, es un instrumento que requiere de un tratamiento diferente de la delicadeza. Es un poco la intención de ir encontrando lo que tú quieres en la pieza con los instrumentos que tienes. Se trata de encontrar una atmósfera, en una evocación al mundo andino. Mis composiciones son un ambiente que puede ser objetivo, mi pieza se llama Canto Mayor porque estoy pensando en los cantos de los ancestros”.
El Dúo Lovato-Lezcano ofrece un recital este sábado 25 de enero en Casa Égüez Centro Cultural, a las 11 de la mañana. Una armoniosa ocasión de un reencuentro con la espiritualidad de nuestros ancestros en la ejecución musical de dos eximios maestros.



