Por Leonardo Parrini
En el país de las tinieblas cada vez son más notables aquellos que sobreviven con luz propia y más identificables quienes nos condenan al oscurantismo. El gobierno ha decretado cortes de luz, a escala nacional, durante ocho horas de cuatro días de la próxima semana, condenándonos al oscurantismo.
El oscurantismo, que no solo es falta de luz, también es ignorancia, surge en la Edad Media con la expansión y consolidación del cristianismo. El término se utiliza por primera vez en el siglo XVI con la redacción de Las Cartas de los Hombres Oscuros. Consiste en el bloqueo de conocimiento de los altos estamentos hacia el pueblo llano, manteniéndolo en la ignorancia, sumiso y controlado.
En nuestros dias en el Ecuador del oscurantismo, como en el medioevo, sobreviven sin luz, sin agua, sin trabajo, sin educación, sin vivienda, sin seguridad, millones de ecuatorianos. En un país sin educación en el que, según datos de la Encuesta Nacional de Empleo, Desempleo y Subempleo (ENEMDU, 2020), la tasa de deserción escolar es del 10,7%. Es decir, alrededor de 1 de cada 10 jóvenes en edad escolar ha abandonado la escuela sin haber completado la educación secundaria. En un país en el que durante el año lectivo 2023-2024, el Ministerio de Educación registra una caída de la matrícula de 64.024 estudiantes en las ocho provincias de la Costa y Galápagos, y en la Sierra otros 55.300 que no se matricularon. La entidad ha señalado que la pobreza es la causa que empuja a que los estudiantes dejen sus estudios para trabajar junto a sus padres. Otra causa es la inseguridad, en un país donde la “guerra contra la delincuencia” es menos creíble que el Plan Fenix, una figura mediática que solo existe en el imaginario del inseguro mandatario.
Están aquellos que sobreviven sin vivienda en un país que exhibe un déficit de 650 mil viviendas en el territorio nacional, en tanto, el régimen no inaugura ninguna obra significativa en ese rubro. En un país que en el primer trimestre de 2024 la tasa de desempleo se ubicó en el 4.1% y la de subempleo en un 20,5, mientras que el empleo adecuado solo alcanza un 35,1%. En mayo de 2024 se alcanzó el mayor nivel de subempleo e informalidad de los últimos tres años. De acuerdo con las últimas cifras del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), el subempleo aumentó respecto al año anterior, y es de las tasas más altas de los últimos años, en un país en el que al 78% de ecuatorianos que se queda sin un empleo fijo formal le toma al menos 2 años conseguir una nueva oportunidad laboral, y a un 21,43% le toma incluso más de dos años. Una encuesta de Click Report señala que el 89,87% de los ecuatorianos califican la situación actual de falta de empleo como grave; y pone al desempleo, las deudas y la crisis económica entre las cinco principales preocupaciones personales.
En corte a mayo de 2024, el INEC estableció que el subempleo subió del 18,9% al 23,1% de la Población Económicamente Activa (PEA), el mayor registro de los últimos 3 años. En 2019, el 36,2% de los adultos de entre 18 y 64 años era emprendedor naciente. En 2023, el porcentaje cayó al 32,7%. Un informe del Global Entrepreneurship Monitor Ecuador apunta a que, dentro de las principales causas por las que cierra un emprendimiento están la falta de rentabilidad y los problemas para obtener financiación. En Ecuador, tan solo el 23% de las Micro, Pequeñas y Medianas empresas puede disponer de un crédito formal.
Si se toma en cuenta todas las categorías de la informalidad, el porcentaje ha subido del 60,2% al 63% de la población económicamente activa. Así, a pesar del discurso oficial de que se han creado más de 105 mil empleos para jóvenes, la realidad es que los incentivos tributarios de la primera ley económica de Noboa no han dado los resultados esperados, a la par se han perdido oportunidades laborales en personas mayores de 30 años, que enfrentan crecientes dificultades para conseguir un empleo formal fijo.
La falta de oportunidades laborales y la competencia elevada son las dos principales causas de la falta de empleo para los ecuatorianos. Por eso, en 2024, Ecuador cumple una década perdida en temas de generación de empleo y crecimiento. Sin embargo, se quiere instalar bases militares extranjeras para “vigilar” la organización popular y controlar así la protesta social. Una forma de congratularse con el amo imperial que requiere de presencia militar en América Latina para consolidar una red de destacamentos de uso bélico que Washington desplegó en América Latina y el Caribe.
En el país de las tinieblas, ocurren cosas que el oscurantismo no deja ver. Un país regentado por oscurantistas de incapacidad supina donde la conciencia social brilla por su ausencia.



