Por Leonardo Parrini
No siempre en este mundo las cosas parecen ser lo que aparentan, también suceden al revés. Sartre alguna vez dijo una de las ideas más célebres del existencialismo, que la existencia precede a la esencia humana. Los seres humanos primero existen luego definen su esencia, a través de sus acciones y decisiones.
Si la existencia precede a la esencia, estamos diciendo que no hay una naturaleza humana predeterminada, esencia que nos defina antes que nazcamos, primero existimos y, a través de nuestras elecciones, definimos quienes somos. Cada persona es responsable de crear su propia identidad y su propio sentido de propósito.
Esto significa que estamos radicalmente libres para ser lo queremos ser y también que somos completamente responsables de lo que llegamos a ser. No podemos culpar a la naturaleza, o a dios, o a las circunstancias por lo que somos. Nuestra identidad es el resultado de nuestras propias decisiones y acciones. Este concepto invita asumir la responsabilidad de nuestra libertad y crear nuestra propia esencia, a través de la vida que elegimos vivir.
En este libre albedrío es que algunos eligen vivir en un mundo al revés.
Sábato, citando a Nietzsche, afirma que el progreso es reaccionario y lo reaccionario es progresista. Levantar edificios de treinta pisos para que vivan en esos cubículos de cemento armado y aire acondicionado, niños que nunca van a ver el nacimiento de un perro, la forma en que una gallina pone un huevo o la aparición del sol o de la luna, niños que van a ser futuros drogados, alienados y tristes, niños que mañana estarán en manos del psicoanalista. !Esto hoy no es progreso, hoy es reaccionario!
Que esté sucediendo ahora es una falacia. También le crece la barba a un hombre que acaba de morir. Lo revolucionario es proponer hoy la abolición de los rascacielos. En las comunidades llamadas primitivas tal vez había leprosos, habrá leprosos pero no había psicoanalistas. Y qué será peor, si leprosos o alienados. La lepra es al fin y al cabo una enfermedad física, peor es que haya alienados.
Acaso será por eso que dijo el poeta: Ahora que los ladros perran, ahora que los cantos gallan, ahora que al bando la tocas, en las altas suenas campanan y que los rebusnos burran y que los gorgeos pájaran y que los gruños marranan, vengo a penarte mis cantas, ventano de tus debajas.
No importa, ahora que los defeccionos politican y ahora que los usureros banqueran o que los rezos religiosan…no todo lo que brilla es oro, ni todo lo que ora brilla.
En el mundo las fantasías suelen ser reales y la realidad fantástica. !Qué importa que un rey tonto gobierne el mundo al revés! Que el mundo al revés siga gobernado por un rey que no es. Cuenta el poeta que el tonto rey tenía un naranjo y un ciprés El pobre era al revés…Naranjas le pedía al ciprés. Y el naranjo le decía: !frutas de oro para usted! Pero el tonto rey seguía, pidiéndole naranjas al ciprés.
En un mundo al revés, al revés de las cosas no hay sino que multiplicarle el porvenir. Nuestra sociedad está llena de gente que teme a la imaginación, dejó escrito Anatole France. !Será acaso porque la imaginación es la única fuerza capaz de voltear el revés del mundo!



