Por Leonardo Parrini
Ecuador es el único país del planeta que sostiene en su Constitución los derechos de la naturaleza. La diversidad natural del país, una de las más ricas del mundo, convertida en sujeto de derechos consagra aquella afirmación de Marx: el hombre es la naturaleza que toma conciencia de sí misma. Este sentido de pertenencia humana al entono natural supera la noción utilitaria de que la madre tierra es un medio de sobrevivencia y origen de riqueza como fuente de recursos naturales no renovables.
El hábitat natural es el hogar del hombre y de la mujer donde tiene lugar la segunda contradicción existencial del ser humano, después de la explotación del hombre por el hombre: la depredación ambiental devastadora de la naturaleza por acción de la sociedad industrial creada por el sistema capitalista.
La exposición Natura al habla, recientemente inaugurada en el Centro Cultural Metropolitano de Quito tiene como fundamento generar la reflexión ciudadana en torno de estos temas ambientales convertidos hoy en una prioridad planetaria, confirmando que el arte es el lenguaje mediante el cual los seres humanos pueden dialogar entre sí y consensuar conductas de autoprotección social de cara a las amenazas ecológicas que acechan al planeta.
“Los actuales retos sociales y medioambientales -dice una declaración de principios de la muestra artística-, plantean a toda la humanidad preguntas que nunca han sido tan urgentes, Según un análisis del Grupo de la Comisión de la Tierra, sobre el estado del planeta, los seres humanos lo han situado en la zona de peligro en siete de los ocho indicadores de seguridad y equidad planetarias recientemente definidas. Es innegable que nuestro planeta está en crisis a una escala sin precedentes”.

La exposición Natura al habla, explora artísticamente la interacción entre naturaleza y justicia, y cuestiona la posibilidad de repensar nuestra relación con el entorno natural, por tanto, con nosotros mismos. En ella se dan cita artista de Ecuador, Estados Unidos, República Democrática del Congo, Francia, Alemania, Palestina, entre otros. El lenguaje audiovisual e iconográfico de la muestra presenta un testimonio artístico contemporáneo que trasunta una visión conservacionista, enciende alertas sobre los problemas ambientales e inspira visiones sobre cómo podría ser un futuro más habitable y justo para los habitantes del planeta y su entorno natural.

Un grito de resistencia ambiental
“Para nosotros esta exposición tiene particular interés, porque no solo es una muestra del resultado de colaboración conjunta interinstitucional en un proceso de investigación y colección internacional, sino que es una curaduría global y una reflexión global en torno al grito de resistencia que tenemos que dar frente al cambio climático y los problemas ambientales y sociales que hoy vive nuestro planeta”, señaló Francois Laso, director del CCM.
La gestión interinstitucional de Asociación Humboldt, Instituto Goethe, Alianza Francesa Ecuador, las representaciones diplomáticas franco alemanas en Ecuador y el Centro Cultural Metropolitano de Quito, hizo posible una muestra artística que confirma que Natura al habla rompe con la indiferencia a que conlleva el silencio en torno a los temas ambientales. Cuando el silencio es una forma de depredación natural, la naturaleza al habla nos recuerda que nosotros somos esa naturaleza que toma conciencia de sus derechos inalienables.
En esa línea de acción no ha sido suficiente conocer, mediante el intelecto, cifras estadísticas, análisis científicos y ponencias ecologistas sobre la crisis ambiental del planeta para alcanzar una forma de vida sustentable. Es preciso profundizar el pensar y el sentir, para ello “tenemos que llegar al alma y el corazón y ahí el arte y el diálogo surten mejor efecto que las tablas de Excel”, según manifiesta la curaduría internacional de la muestra.
En esa tentativa, el arte es el medio de sensibilización que nos hace soñar con un futuro más armonioso con la naturaleza, en un mundo al borde de un colapso ecológico frente al que nos queda poco tiempo para actuar.



