Por Leonardo Parrini
El periodista Julian Assange decidió declararse culpable, luego de llegar a un acuerdo con el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, lo que le permitiría salir en libertad y regresar a su país natal.
Assange, de 52 años, al cabo de pasar cinco años en prisión en el Reino Unido, se declaró culpable de violar la Ley de Espionaje al haber obtenido y difundido más de 250 mil documentos militares y diplomáticos clasificados en 2010. La trama legal de Assange llega a su fin y la fuente informativa WikiLeaks señaló que Assange está libre. “Wikileaks publicó historias revolucionarias sobre corrupción gubernamental y abusos contra los derechos humanos, responsabilizando a los poderosos de sus actos. Como director, Julian pagó duramente por estos principios y por el derecho de la gente a saber”, indicó la fuente.
El Departamento de Justicia imputaba a Assange por “ayudar a la analista de inteligencia del Ejército estadounidense Chelsea Manning a robar los cables diplomáticos y archivos militares que Wikileaks publicó en 2010”. Manning, luego de ser condenada a 35 años de prisión tras ser declarada culpable de violar la Ley de Espionaje y otros delitos por filtrar los documentos clasificados a WikiLeaks, fue conmutada su pena por el presidente Barack Obama en el 2017.
Declaración de culpabilidad
Mediante un documento presentado ante un tribunal de una isla Marianas del Norte, en el Pacífico, Assange declaró que “conspiró a sabiendas e ilegalmente” para “recibir y obtener documentos relacionados con la defensa nacional y comunicar esa información a personas que no tenían derecho a recibirlos”. El periodista australiano sería juzgado por ese delito y podría ser condenado a 10 años de cárcel que se reducirían a cinco, que ya se consideran cumplidos en la prisión del Reino Unido, por tanto, obtendría inmediatamente su libertad.
Es conocido que Estados Unidos acusaba a Assange de 17 delitos contra la Ley de Espionaje y por los cuales enfrentaba una pena de 170 años de prisión, sin embargo, con este acuerdo Assange abrió las posibilidades a su liberación. Se sabe también que Assange se había refugiado en calidad de asilado en la Embajada de Ecuador en Londres, en el año 2012, y que nuestro país le concedió en esa oportunidad la nacionalidad ecuatoriana, medida que de manera unilateral e inhumana el gobierno de Lenin Moreno desconoce entregándolo a la policía británica, luego de que los tribunales ingleses habían determinado que Assange debía salir extraditado a Suecia a saldar un supuesto delito sexual inventado en ese entonces. En un vergonzante hecho el gobierno de Ecuador de entonces le retiró el asilo al periodista y en seguida fue detenido por la policía británica en abril del 2019, y desde esa fecha Assange permanecía en la prisión de Belmarsh en espera de ser extraditado a los Estados Unidos, situación que quedó sin efecto por motivos de su declaración de culpabilidad. Se espera que Julian Assange se dirija a Australia, país de origen, a rehacer su vida personal y profesional, luego de obtener su libertad bajo fianza al cabo de permanecer 1901 días detenido.
Como antecedente, los magistrados del Tribunal Superior de Justicia en Londres consideraron como insuficientes las garantías ofrecidas por Washington en el sentido de que el cofundador de Wikileaks recibiría un juicio justo si era enviado a Estados Unidos, y los abogados de Assange argumentaran que el Gobierno estadounidense había dado garantías “manifiestamente inadecuadas” de que el imputado gozaría de las mismas protecciones a la libertad de expresión que un ciudadano estadounidense si era extraditado a los Estados Unidos.
El desenlace de la trama judicial de Julian Assange, sin duda, es el resultado de una acción de defensa mundial que involucró a organizadores de base, defensores de la libertad de prensa, legisladores y dirigentes de todo el espectro político, en lucha por el reconocimiento de la libertad de expresión.



