Por Leonardo Parrini
No necesariamente nos referimos a todo lo que ocurre en la Feria Internacional del Libro Quito 2024, (FILQ 2024), ya que es meramente imposible hacer un seguimiento a las 300 actividades programadas en una agenda que, al final del día, ojalá no apueste a la cantidad por sobre la calidad. Y tampoco nos referimos al contenido de las exposiciones, conversatorios, recitales poéticos, lectura de obras literarias, presentaciones de libros, entre otras tantas actividades programadas por los curadores de la FILQ.
Nos referimos a los ecos del deficiente sonido amplificado en cada uno de los eventos en que el ruido invasivo se impone por sobre la armonía acústica de la cual, al parecer, carece las instalaciones del Centro de Convenciones Bicentenario de Quito.
El sonido, la amplificación y ecualización de voces de escritores, analistas, cantores y demás intervinientes en los encuentros de las 4 improvisadas salas, es un pequeño gran detalle mal cuidado que ha provocado más de un bochorno a los organizadores y productores de la FILQ 2024. !Y por cierto, el desconcierto de invitados y público asistente!
Es una sonora improvización haber habilitado cuatro «salas», separadas por paneles, carente de toda insonorización y acústica para realizar, simultáneamente, eventos cada hora y media, con el resultado de una insoportable interferencia sonora entre sí.
A dos días de haberse inaugurado la FILQ que permanecerá abierta al público hasta el próximo domingo 16 de junio, ya tuvieron lugar incidentes molestos para los concurrentes debido a la pésima calidad del sonido que atenta seriamente al prestigio de la feria.

Testimonio de una mala sonorización
Precisamente, nos hacemos eco de una versión de nuestro colega Pablo Salgado, quien se queja de las malas condiciones sonoras de la FILQ narrando un incidente del que fue testigo: “Lamentablemente, una vez más, las salas son inadecuadas ya que, por la pésima acústica del recinto, no se escucha y se produce una gran interferencia con el sonido de la sala contigua. Y peor realizar un acto en el Stand Colombia, pues está en medio de todo el ruido. Y justo ahí, se había programado el acto de Ma. Paulina Briones con la poeta colombiana Piedad Bonett. Obviamente, fue imposible realizarlo. Se buscó otra sala y se acudió a la III. Pero en esta sala tampoco. Era tan incómodo e inadecuado el sonido que sencillamente era imposible escuchar. Piedad, visiblemente molesta, anunció que no puede «competir con la sala de al lado» y se negó a proseguir el acto. Los productores intentaron cambiar el sonido, pero fue imposible. Y no quedó más que, en medio del malestar del público asistente, solicitar el Auditorio de la planta alta para poder realizar el acto. Pero el Auditorio estaba ocupado, con un evento musical de la UDLA, casi sin público. Terminó el evento musical, y quedó libre el lugar para iniciar la entrevista y lectura de poesía con Piedad Bonett. Y al fin, luego de una hora, pudo iniciarse; con poco público y en un auditorio sin sillas. Piedad Bonett es una de las «estrellas» de la FIL, pues acaba de ganar el Premio Reina Sofía de poesía, y no merecía ese maltrato. Piedad ha asistido a las más grandes ferias y encuentros de escritores, y estoy seguro que en ninguna le habrán maltratado como ayer. Un verdadero bochorno para la organización de la FILQ”.
Esta incómoda situación nos consta, porque ese mismo sábado inaugural asistimos al conversatorio sobre el libro del diseñador Pablo Iturralde, La luz meridiana. Una luminosa presentación con Alexandra Kennedy, Irene Gavilanes, Pablo Mogrovejo y el autor, Pablo Iturralde, pero carente de toda calidad de sonorización, al punto que tuvimos que hacernos escuchar a los gritos en la sala IV, mientras la interferencia del ruido, aplausos y rumores de las salas contiguas atentaban contra todo entendimiento.
¿No tendrá recursos el Municipio de Quito, para contratar un buen sonidista o mejorar la calidad de los equipos para garantizar un buen espectáculo cultural?
Más vale que se lo haga a tiempo, antes de que toda presentación cultural programada resulte con mucho ruido y pocas nueces.



