Por Leonardo Parrini
En rueda de prensa que tuvo lugar en Puka Bistro, se anunció la convocatoria a la Décimo Tercera Edición del Festival de Cine Kunturñawi, en donde se dieron a conocer las bases de participación de las obras nacionales e internacionales que serán parte de esta edición. El festival que se realiza en el marco de la celebración de los 100 Años del Cine Ecuatoriano, convoca a cineastas ecuatorianos a participar con sus obras producidas en el país. El centenario del cine nacional conmemora el estreno de la primera ficción del cine criollo, el 7 de agosto de 1924, con la proyección del filme El tesoro de Atahualpa, de Augusto San Miguel, película extraviada, de la cual conocemos por reseñas y fotogramas publicados en los periódicos de la época.
Al evento de lanzamiento del festival fueron invitados los artistas Diego Ortuño, cineasta realizador de la película Chuzalongo inscrita en el Festival de Canes; Jorge Juan Anhalzer, fotógrafo y cronista gráfico; Naia Andrade, vicepresidenta de la organización sin fines de lucro, Amazon Research and Conservation Collaborative, que participa con la película La vida en un río; Fernanda Restrepo, productora y directora del largometraje Con mi corazón en Yambo. Ganadora de varios premios a nivel mundial en festivales, que ahora participa con la película Floralba; y Paula Parrini, productora y fotógrafa ecuatoriano-chilena, con estudios en teatro, comunicación y fotografía, con una maestría en comunicación, con mención en visualidad y diversidades por la Universidad Andina Simón Bolívar, que participa con su más reciente film es Marieta.

Importancia del festival
Piedad Zurita, directora del Festival de Cine Kunturñawi señaló que “la importancia del festival es la descentralización del cine, la posibilidad de crear ciudadanos con derechos en el cine ecuatoriano y, sobre todo, de tener la intervención de una comunidad indígena y que tenga esta posibilidad de hacer cine. Cuando comenzó el festival, en el 2006, había siete películas, en el 2015 hubo 15 largometrajes y ahora tenemos 104 en la convocatoria”. En la actualidad, la preocupación temática de los realizadores se concentra en temas ambientales y problemáticas sociales que muestran que todavía estamos anclados en tratos inhumanos a los jóvenes, como una expresión de que es el arte el que crea más democracia con apertura para hacer una crítica a la realidad, señaló Zurita.
El cineasta, Pocho Álvarez, destacó que “el festival es una vitrina que permite ver otros universos, una ventana para ver películas que te sacuden. Un festival que se ha encargado de descentralizar la lectura y la visión del cine para construir algo que es necesario en este país, en que el cine ecuatoriano tiene una evolución técnica, a través del cine digital que ha pasado de los altares sacrosantos de los grandes estudios a la mesa de la gente, ahora se hace películas con un celular, por tanto, hay democratización del arte y hablamos de un nuevo lenguaje audiovisual que ha ampliado el universo de realizadores”



