Por Leonardo Parrini
Cuántas veces hemos escuchado decir a cierta gente que en el país no pasa nada, queriendo decirnos que nada cambia. No es que no pase nada o que nada cambie, todos los días ocurren cosas.
Basta mirar la prensa y sucede que la fiscal Diana Salazar acusa a medio mundo de corrupción y delincuencia organizada con solo leer unos chats, aun sin peritaje que comprueben su autenticidad. No pasa nada, pero la fiscal pide prisión para el presidente de la Judicatura y dos vocales destapando la podredumbre en la justicia y también en la política señalando a jueces, fiscales, periodistas y ex asambleístas, acusados de ser traficantes de sentencias.
No pasa nada, pero los chats del narcotraficante Leandro Norero, apodado el Patrón, demuestran que mantenía relaciones con abogados, periodistas, políticos, policías y empresarios buscando impunidad. En tanto, Fito y Colón Pico se fugaron de la cárcel y aún no se sabe donde están. Las autoridades no dicen cómo y porqué escaparon, pero no pasa nada, y quienes se supone son sus cómplices en la fuga, tienen medidas sustitutivas y tampoco aparecen.
No pasa nada, cuando se nos dice que terroristas se toman un canal de televisión que luego se entregan a la policía como dóciles adolescentes, y el hecho deja en la población una rotunda impresión de montaje oficial. Parafernalia que permitió al presidente Noboa declarar conflicto interno armado, justificando de ese modo medidas excepcionales, restrictivas de derechos ciudadanos.
Asesinan al fiscal César Suárez que llevaba el caso de la toma de TC Televisión y otros de narcotráfico, y no pasa nada. Como en la muerte de Fernando Villavicencio, en este caso, sigue siendo un misterio el nombre de los autores intelectuales que lo mandaron a matar.
No pasa nada, pero aparece una diva, Mayra Salazar, bien vinculada con jueces, políticos, abogados y periodistas que resultan salpicados por sus relaciones de intermediaria con modelos de televisión para todo servicio. Salazar, tramitadora de justicia y pareja sentimental de Norero, operaba en su condición de relacionadora pública de instituciones relacionadas con la justicia y funcionaria judicial en Guayas. Como amante de Norero estaba dispuesta a ayudarlo a introducir armas en la cárcel y movía influencias en los procesos judiciales a favor de su compañero sentimental.
Salazar contribuyó con publicidad en la campaña de Rony Aleaga y María Fernanda Vargas de RC a la alcaldía de Simón Bolívar, y es amiga de Pablo Muentes del PSC, recibía además regalos de abogados a quienes les hacía favores a cambio de resoluciones judiciales, tenía también según confesó, trabajo asegurado con Rafael Correa, situación que salió a luz en el caso Metástasis. Mientras Rony Aleaga, ex legislador del correísmo, procesado en ese caso, y cuya ubicación se desconoce, acusa a la fiscal Diana Salazar de “corrupción, manipulación y persecución”.
También reveló en un video desde la clandestinidad que, desde 2021, mantenía una “relación secreta” con la fiscal mediante la cual ella le reveló información confidencial que él entregaría a un Comité del Senado de los Estados Unidos con el contenido de las conversaciones sostenidas con Diana Salazar. Aleaga dijo que la fiscal le reveló que “no actuaría en el caso León de Troya”, para no ayudar al correísmo en las elecciones presidenciales. La fiscal, según afirma el ex legislador, habría acordado con Lasso investigar el tema por tráfico de influencia y no por narcotráfico de funcionarios de su gobierno con la mafia albanesa, lo cual ayudó a la impunidad en el asunto León de Troya.
Suceden otros hechos en la vida pública del país y no pasa nada, cuando se revela un nuevo caso, Purga, que la Fiscalía investiga y compromete a jueces, fiscales, y políticos socialcristianos.
Cristina Reyes, del PSC, aparece relacionada con Mayra Salazar planificando invitaciones oficiales y ejerciendo influencia en el Parlamento Andino para obtener información de un personaje al que llamaban “el viejo”.
No pasa nada y Jorge Glas, acusado de corrupción, se refugia en la embajada de México y sus chats descubren su relación con Soledad Padilla que lo acusa de acoso.
Guillermo Laso es multado por el Contralor porque designó ilegalmente a Sebastián Corral, quien mejoró su patrimonio en cuatro millones de dólares en apenas ocho meses como funcionario público.
Noboa logra imponer el aumento del IVA al 15%, mediante aprobación de la Asamblea Nacional y no pasa nada, para que los ciudadanos sigamos manteniendo la inoperancia oficial.
No pasa nada en el país y el clima invernal inunda a pueblos enteros y destruye infraestructura en la costa, sin que se haya previsto con anticipación y tomado acciones concretas contra los efectos climáticos. Mientras tanto, las medidas de excepción, por la llamada guerra interna, tienen paralizado al turismo con ingentes pérdidas para miles de negocios y no pasa nada.
No obstante, la aparente tranquilidad al no pasar nada y la crisis normalizada por cierta prensa, en el país pasan cosas que aparentan ser normales. No pasa nada, pese a esta alusión interjectiva que nos dice que la calamidad del país no es cosa del otro mundo, que no hay problema, que no importa, que toca tapar el sol con un dedo.



