Por Leonardo Parrini
Siempre entre los fotógrafos solemos decir que una imagen dice más que mil palabras. Lo cual significa que las imágenes hablan por sí mismas, y no deberían ser explicadas con argumentos; en tanto, las palabras suelen encadenar las imágenes al texto otorgándoles diverso sentido, como diría Barthes.
La imagen de una persona transexual no requiere mayor explicación para quienes sienten que el sexo que le asignaron al nacer por sus genitales, cromosomas y hormonas, no coincide con el género con el cual siente identificación. Algunas usan vestimenta, tienen comportamientos y gestos para transitar de sexo biológico hombre a su identidad femenina: son las mujeres trans.
Una reseña histórica de la situación de estas mujeres señala que entre los años ochenta y noventa las Coccinelli contaban, aproximadamente, 40 participantes fijas en Quito y algunas más en Guayaquil, Santo Domingo y Loja. Desde entonces, se sabe que el 90% ha fallecido y otras migraron sin conocerse su destino. Algunas han muerto en condiciones de extrema pobreza y muchas víctimas de violencia, sin justicia, por acciones de transfobia o aversión, imperante en la sociedad.

La exposición fotográfica, Memorias Diversas, emplazada en los patios del Centro Cultural Metropolitano, en el Centro Histórico de Quito, da cuenta de su realidad, luchas y esperanzas. Con una interpelación al Ecuador, la muestra se pregunta: ¿somos en realidad una sociedad libre y soberana? La respuesta se insinúa negativa en los tiempos de la colera que protesta por las desigualdades sociales que se profundizan y, la memoria colectiva convertida en olvido colectivo, resulta insuficiente para recordar la trascendencia de las luchas de las minorías sociales.
En esa línea, la exposición Memorias Diversas se erige como un valioso aporte a la recuperación de una memoria esencial para nuestra sociedad. Relata fragmentos de historia a través de vivencias de Purita Pelayo, activista por los derechos de la comunidad trasfemenina y cofundadora de Las Cochinelli, la primera organización en agrupar personas trans en el país en los años ochenta. Su labor fue crucial para despenalizar a la homosexualidad en Ecuador, logrando que la comunidad LGBTIQ disfrute de diversas conquistas legales.

Memorias Diversas, impulsadas por la Asociación de Fotógrafos Ecuatorianos, es un llamado a la rebelión constructiva que aspira una sociedad justa para todos y todas. Las imágenes expuestas, que nunca suelen ser suficiente, no requieren otra lectura que no sea la mirada curiosa y critica del transeúnte para que la memoria así revelada, se convierta en un pilar de nuestras construcciones sociales ponderando el valor de cada acción en el camino hacia la equidad.

Los transexuales tienen su propio lenguaje con qué iniciar un diálogo con la sociedad civil. Aunque todavía faltan derechos suyos por ser reconocidos, sus luchas han permitido un avance fundamental en la equidad para las nuevas generaciones que pertenecen a diversa sexogenérica. No obstante, resulta democráticamente saludable y políticamente promisorio dar visibilidad a expresiones minoritarias de la sociedad. Aun así, se abre el camino de la transformación social.



