Por Leonardo Parrini
La VIII de la Comunidad de Restados Latinoamericanos y caribeños (CELAC) reunida en San Vicente y las Granadinas se perfila como un derrotero real de unidad regional que apuesta por la paz. Desde este 1 de marzo la CELAC reúne a líderes y dirigentes gubernamentales de 33 países miembros y lo hace bajo una premisa temática en torno a la paz, objetivo de la integración política, social, económica y cultural para consolidar lazos de cooperación latinoamericana. Se trata del cónclave diplomático de mayor trascendencia que alberga este territorio regional en su historia.
Entre los temas que trató el encuentro destacan seguridad alimentaria, salud, el cambio climático y mantenimiento de la paz en busca de consensos y posibles soluciones. Como parte de las actividades, se celebró una sesión especial, para celebrar el décimo aniversario de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, adoptada en la II Cumbre, en 2014, en La Habana, puesto que a pesar de todas las dificultades que enfrenta, la región logró mantener su costumbre histórica de continuar libre de conflictos bélicos. En esta oportunidad, el secretario general de la ONU (Organización de Naciones Unidas), António Guterres, rindió hoy homenaje a América Latina y el Caribe por su condición de continente de paz en un mundo en guerra y reconoció los esfuerzos de la CELAC al respecto. El funcionario internacional destacó que la paz no es solo ausencia de conflictos. Es también justicia, memoria, verdad, es el derecho de los niños de ir a la escuela, combatir la pobreza, terminar con el hambre que es la peor forma de violencia, y concluyó en que la paz también ha de basarse en el respeto y la no injerencia, a la soberanía y la libre determinación, en el respeto a los derechos de otros pueblos.
CELAC se ha reunido anteriormente en diversos países desde su primera cita en Caracas en 2011, posteriormente lo hizo en las cumbres de Santiago, Chile (2013); La Habana, Cuba (2014); Belén, Costa Rica (2015); Quito, Ecuador (2016); Punta Cana, República Dominicana (2017); Ciudad de México, México (2021) y Buenos Aires, Argentina (2023). A diferencia de la OEA, los problemas y diferencias entre países que integran el bloque CELAC han de ser resueltos entre ellos, sin intromisiones ni injerencias, con el diálogo como herramienta y pensando siempre en el beneficio de los pueblos.
En esta ocasión la cumbre de CELAC hace un llamado a un contrato social renovado, basado en la confianza, la justicia y la inclusión y anclado en los derechos humanos, en todas sus dimensiones. Y evitar en todo el mundo el autoritarismo y el extremismo que están creciendo, mientras la democracia y el espacio cívico se están erosionando y la desinformación y el discurso de odio se ven potenciados por las nuevas tecnologías.
En la VIII cumbre de la CELAC, los líderes del bloque abogan por profundizar la integración política, económica, social y cultural, además de consolidar los lazos de solidaridad y cooperación entre las naciones de la región, convirtiendo se este modo en el camino de unidad regional en paz.



