Por Leonardo Parrini
En un episodio que llena de vergüenza al periodismo y restringe el derecho de la ciudadanía a estar bien informada, fue publicado el día de ayer una noticia por la cadena de televisión ecuatoriana Ecuavisa. La nota periodística hacía alusión a un hecho acaecido en el Oriente Medio cuando, en la Franja de Gaza, territorio palestino ocupado por el ejército israelí, las fuerzas militares sionistas dispararon contra una multitud que buscaba obtener comida de un camión de la ONU que repartía ayuda humanitaria a la población civil.
El suceso en sí es un hecho más que forma parte del genocidio perpetrado por los israelíes contra la población palestina en Gaza, pero el titular llama la atención por lo tendencioso y desvergonzadamente inexacto: “Refugiados palestinos se abalanzaron contra camiones llenos de ayuda humanitaria y soldados israelíes sintiéndose amenazados dispararon; hay 107 muertos 280 quedaron heridos”.
Se trata de la pieza periodística más sorprendente alusiva al drama que vive el pueblo palestino en Gaza. No solo que no contiene ninguna explicación del hecho relatado en la narrativa informativa, peor un gesto de condena al insólito crimen cometido contra cientos de personas que buscaban comida para hombres, mujeres y niños, castigados por la acción del ejército israelí de impedir el ingreso de camiones con ayuda humanitaria internacional a Gaza.
¿Cómo pudo el redactor de la nota percibir el sentimiento de “amenaza” de los soldados israelíes, cuando se conoce que la población palestina que se procuraba comida estaba desarmada? Las imágenes que acompañan la nota son aéreas, seguramente captadas por un dron, en las que se ve una multitud acribillada por efectivos armados. ¿Acaso el redactor de Ecuavisa copió literalmente el titular original de la agencia internacional occidental que difundió la noticia, o se inventó los hechos?
En todo caso, la nota y su titular demuestra la falta de criterio periodístico del personal de Ecuavisa para difundir una noticia sin tamizar la información. Y a eso llaman “información verificada” y “credibilidad periodística”. En ningún caso la información pudo ser verificada por el periodista de la cadena de televisión criolla y menos otorgar confiable credibilidad a una información copiada o abiertamente inventada en sus inexactos detalles.
En otras fuentes informativas se dice: “El ejército de Israel dispara contra una multitud que recogía comida en un incidente con decenas de muertos en Gaza. El ejército de Israel reconoce que ha disparado contra una muchedumbre de personas que en la mañana del jueves trataba de recoger alimentos de un convoy de camiones en Gaza”.
¿Cómo se puede relatar, describir o testimoniar sin indignarse? ¿Por qué el periodismo está tan pasivo frente a estos crímenes?
Se sabe que, al menos, 13000 trabajadores de la United Nation Relief and Works Agency (UNWRA) -Agencia de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas- en Gaza no pueden distribuir alimentos de manera ordenada, justa y priorizar la entrega a las mujeres que son las que se encargan de alimentar. Mientras tanto, Israel continúa obstruyendo el paso de camiones con ayuda humanitaria internacional desde Egipto a Gaza. Desconocer estos hechos es, sencillamente, hipocresía y doble moral.
Otra versión de los hechos
Testigos sobre el terreno aseguraron que soldados israelíes dispararon a la multitud mientras hacía cola y cogía harina y latas de conservas de los camiones. Uno de los heridos explicaba en el hospital entre la desesperación y la indignación: «Lo que nos está pasando es injusto, es injusto. Somos personas que sólo queremos vivir y comer. Este joven fue a buscar una bolsa de harina, solo eso. ¿Por qué fue atacado? Fue a buscar comida para sus hijos, como todos los que fueron asesinados y tiroteados». Fuentes del Hospital de Jabaliya informaron al recibir a los heridos que se trataba de víctimas de un ataque israelí contra la multitud.
En tanto, el ejército israelí añadió que las muertes fueron consecuencia del aplastamiento producido por la propia multitud y acusó a los camioneros de haber atropellado a los palestinos. El portavoz de la Oficina del Primer Ministro israelí, Avi Hyman, dijo que fueron los transportistas de la ayuda humanitaria los que provocaron la muerte de “decenas de personas”.
Frente a esta situación, una prensa intencionada y desvergonzada oculta, silencia o tergiversa los hechos, sin verificar la información, lo que constituye un acto vergonzoso para el país y su periodismo.



