Por Leonardo Parrini
Nunca dos productos naturales definieron tanto la esencia de un país como el tabaco y el azúcar en Cuba. Dos productos con historias paralelas que protagonizan el contraste en su naturaleza biológica y su historia económica, industrial, comercial, social y cultural. No obstante, sin ser necesariamente antagónicos, tienen historias contrapuestas en el mestizaje que representan: el azúcar es la mujer que se hace prostituta; el tabaco es el macho que, sin embargo, se feminiza. Y así hasta la saciedad: si uno es blanco, otro es negro; si uno malo, otro bueno; si uno extranjero, el otro cubano; si uno masa, el otro individual; si uno mayoría, el otro es minoría; si uno esclavo, el otro libre… Aunque, según relata Fernando Ortiz, en su célebre ensayo Contrapunteo entre el tabaco y el azúcar (1940), la historia del tabaco ha sido la de un producto natural sometido a un proceso de paulatina industrialización, hasta convertir a los tabaqueros en otra contradicción: “libres asalariados”.
Ortiz en su libro acuña el concepto de transculturación, que presenta en su significado una alegoría de lo nacional y lo antinacional, representados respectivamente en el tabaco y el azúcar, como puede desprenderse de pasajes tan expresivos como «para nuestro tabaco todo el mundo por mercado, y para nuestro azúcar un sólo mercado en el mundo. Cubanidad y extranjería. Soberanía y coloniaje. Altiva corona y humilde saco». No obstante, ya desde el mismo título, se determina que «lo cubano no reside en uno u otro arquetipo, en una u otra alegoría, sino en el contrapunteo, en el roce y la permuta, es decir, en la transculturación del azúcar y el tabaco»
Encuentro internacional por el tabaco
Dicha historia tabacalera recoge el XXIV Festival del Habano, con participación de más de 100 países y 2 900 personas interesadas en la producción, calidad, comercialización y consumo de los puros cubanos, que se realiza en La Habana hasta el 1 de marzo.
El tabaco siendo una planta de origen sudamericano llega a Cuba tres mi años antes de nuestra era y es adoptada por aborígenes cubanos, indios tainos, fieles consumidores de tabaco en ceremonias religiosas, políticas y sociales, bajo uso místico y medicinal. Con la llegada de los españoles el tabaco se difunde por Europa con el contradictorio destino de ser considerado una planta demoníaca por la iglesia, pero al mismo tiempo un producto altamente rentable.
En territorio cubano el tabaco alcanza su máxima expresión organoléptica de calidad debido a cinco factores: clima, suelo, sabiduría de torcedores cubanos, variedad y tipo de habano, que lo convierte en un producto esencialmente cubano de fama mundial.
Las cualidades del tabaco son expuestas en la feria internacional en el Palacio de las Convenciones de La Habana, como un encuentro de intercambio entre personas de negocios y el público, todos atraídos por la cultura del habano, provenientes de países como Hungría, España, Alemania, Brasil, México, Costa Rica, Canadá, China, entre otras cien naciones asistentes.
Según personeros de Puro Tabaco S.A., este año el Festival se desarrolla en un ámbito novedoso, marcado por el lanzamiento de los humidores exclusivos, el concepto vintage y la presentación de nuevos productos, cuya venta solo en un país como Argentina representó más de un millón de unidades. El tabaco significó que Habanos S.A ingresara, en el 2022, por sobre los 545 millones de dólares anuales, con países como España, Francia, Alemania, China y Suiza que fueron los cinco principales mercados para los habanos cubanos.
Como principal novedad, la edición este año del festival organiza dos eventos, el almuerzo durante las visitas a las plantaciones que se realizará en casas de vegueros, en que los participantes podrán apreciar la forma de vida de los campesinos; y la elaboración de los habanos en las propias fábricas, con un maestro torcedor al frente de la actividad.
El Festival del Habano se enfoca en los consumidores, con el propósito de que disfruten nuevas experiencias y perciban la tradición que encierra un habano cubano. El programa del Festival del Habano incluye visitas a plantaciones tabacaleras en Pinar del Río y a fábricas de habanos, donde tendrá lugar una clase magistral sobre la técnica del torcido totalmente a mano. Además, contempla el desarrollo del concurso V Habanos World Challenge y de un seminario internacional, conferencias magistrales y la Feria Comercial.
El XXIV Festival del Habano se propone evidenciar el contrapunteo existente entre la soberanía y dependencia de un país como Cuba, que lucha por su desarrollo económico contra el bloqueo comercial impuesto por los Estados Unidos.



