Por Leonardo Parrini
La noticia trascendió las fronteras de Chile en horas de ayer cuando los despachos procedentes del país del sur daban cuenta del fallecimiento del ex presidente de Chile Sebastián Piñera Echeñique, en circunstancias de que el helicóptero que pilotaba se desplomó sobre las aguas del lago Ranco, en la comuna de Futrono, región de Los Ríos, ubicada en el sur del país. Piñera viajaba con tres miembros de su familia que resultaron heridas, pero salvaron con vida. La nave que conducía Piñera se precipitó a las aguas del lago en condiciones atmosféricas extremas, bajo una intensa lluvia y tormenta eléctrica condiciones climáticas muy propias de la zona en donde se produjo el accidente. Piñera que regresaba a Santiago, luego de sostener una reunión y almuerzo con el empresario y amigo, José Cok, no logró salir de la nave pereciendo, presumiblemente, ahogado en las aguas lacustres. La nave se sumergió a 40 metros de profundidad.
La muerte de Sebastián Piñera, además de la conmoción que el hecho provoca en Chile, tiene un impacto político en el país de la estrella solitaria. La muerte del ex mandatario Piñera provocó la reacción inmediata en el ámbito político chileno y latinoamericano.
El presidente chileno, Gabriel Boric, hablando desde La Moneda, dijo que “este hecho nos conmueve y enluta como país en circunstancias especialmente difíciles por la tragedia de los incendios que justo en estos días a golpeado a muchos de nuestros compatriotas”. Según el mandatario, Sebastián Piñera “fue un demócrata desde la primera hora y buscó genuinamente lo que él creía que era lo mejor para el país”. En sectores políticos de izquierda el presidente del Partido Comunista de Chile, Lautaro Carmona señaló: “Lo que corresponde es hacerle saber a la familia, nuestro respeto y sentimiento, al igual que a sus cercanos en la política y a sus amistades”. La ex presidenta de Chile, Michelle Bachelet, ensalzó “el compromiso del expresidente Piñera” con Chile y con “la democracia”, así como “su trabajo incansable y su servicio a la nación”. Desde Colombia, el ex presidente, Iván Duque, escribió en su cuenta de Twitter: “Siento el dolor más grande por la muerte de mi gran amigo y compañero Sebastián Piñera. Un líder único, un ser humano íntegro y un amigo como pocos que siempre apoyo a Colombia. Mi solidaridad con toda su familia.
Impacto político
La muerte de Sebastián Piñera provoca un impacto político en el contexto de la nación chilena. Piñera se había convertido en “articulador y consejero” y hasta lo mencionaban como candidato presidencial de la derecha para el 2025. Todo indica que deja un vació de conducción o al menos de opinión en la oposición a Boric y hará que se mueva el tablero de los protagonistas que juegan en la mesa de la derecha. El perfil de “especulador financiero”, era cuestionado en círculos políticos conservadores extremos y en el mundo militar, de empresarios tradicionales, segmentos pinochetistas y poderes fácticos, sin embargo, Piñera había logrado asumir con fuerza posturas de la derecha más tradicional y doctrinaria. En el contexto internacional, Piñera mantuvo hasta estos días sus vínculos con la derecha latinoamericana y europea participando en foros y se recuerda su intento de protagonismo en la región cuando hizo todo lo posible por derrocar al presidente Maduro de Venezuela.
El mayor impacto político se produce, obviamente, entre las fuerzas políticas de la derecha chilena. La alcaldesa de Providencia y presidenciable de la UDI (Unión Demócrata Independiente), Evelyn Matthei, afirmó que “se nos va un líder formidable, un hombre extraordinario…se nos va un gran líder, un gran amigo, una inspiración muy fuerte”. Observadores políticos manifestaron a medios de prensa: “Él representó la tendencia que pone de nuevo después de la dictadura a la derecha en el Gobierno y luego lo hace por segunda vez. Entonces, marca un liderazgo dentro de la derecha y evidentemente hasta la fecha no logran conseguir una transversalidad dentro del sector que les dé consenso para imaginar quién es la persona que debiera representar o encabezar un proyecto”. No obstante, la relación de Piñera con la tendencia no estuvo exenta de altibajos, el ex mandatario se jactaba de haber votado No en el plebiscito de 1988 donde se decidía la continuidad o no de la dictadura de Pinochet, pero después fue el jefe de campaña del ex ministro de Hacienda del régimen militar, Hernán Büchi, representando a las fuerzas pinochetistas y de derecha.
Sin duda, uno de los episodios más críticos para Sebastián Piñera como mandatario, fue la protesta social de 2019, que generó una masiva revuelta ciudadana a lo largo del país, ante lo cual tomó decisiones que posibilitaron una fuerte represión, con más de dos mil heridos, 400 personas con amputación ocular, unos 30 muertos, militares en las calles y una situación de inestabilidad y crisis institucional, todo acreditado por organismos nacionales e internacionales.
Empresario cuestionado
Sebastián Piñera descolló como uno de los más destacados empresarios chilenos. El ex mandatario había nacido el 1 de diciembre de 1949 en Santiago. Graduado en la Universidad Católica como ingeniero comercial con mención en economía, hizo una maestría y un doctorado en economía en la Universidad de Harvard, Estados Unidos. Hijo de Magdalena Echenique y José Piñera, quien fuese militante de la Democracia Cristiana y embajador de Chile en Naciones Unidas y Bélgica durante el Gobierno de Eduardo Frei Montalva. Conocido también como Tatán, fue una figura empresarial controvertida. Especulador financiero e integrante de la lista de diez súper millonarios chilenos, con un acumulado de 2 mil 700 millones de dólares según el reciente informe de CEO World Magazine, dueño de varios consorcios y empresas, sometido a diferentes procesos judiciales por irregularidades y posibles delitos financieros.
Según una biografía del expresidente en el Portal Web de la Biblioteca del Congreso Nacional de Chile, Piñera “en 1979 creó Bancard S.A., sociedad que trajo a Chile las tarjetas de crédito Visa y MasterCard, a través de su división Fincard S.A. Además, participó como socio en CMB S.A; en las inmobiliarias Las Américas S.A. y Aconcagua; en la Editorial Los Andes S.A.; en la empresa de correos Postal Market; y asumió la representación de Apple en Chile, entre otras iniciativas (…) En 2004 entró al conglomerado Quiñenco (matriz del grupo económico Luksic), y formó parte de los directorios de la clínica Las Condes y del mall Parque Arauco. Además, inició el proyecto de conservación y ecoturismo Parque Tantauco tras adquirir 115.000 hectáreas de bosque nativo en la isla Grande de Chiloé. En 2005 compró el canal de televisión ChileVisión. Además, se integró como accionista en la sociedad Blanco y Negro, controladora del Club Deportivo Colo Colo; en Azul Azul, controladora del Club Deportivo Universidad de Chile, y en la empresa farmacéutica FASA. Asimismo, a través de las sociedades de inversión Bancard, Axxion y Santa Cecilia, ha tenido presencia en: Quintec, Chilectra, Marinsa, CTC, Bata, Chile.com y Oro Blanco, a lo que se suma su participación en el fondo de inversión CMB Prime”. Se agregó que “también se destacó como el principal accionista de la aerolínea Lan Chile (hoy Latam)”.
En un reporte, la BBC indica que Piñera “no pudo disipar las dudas sobre su pasado como hombre de negocios, multado por reguladores, con denuncias de uso de información privilegiada y vinculado directa o indirectamente a otros escándalos. Pero siempre negó haber actuado indebidamente”. Y sobre el fraude en el Banco de Talca, el medio recordó que el ex mandatario siempre dijo que fue “víctima de un acto injusto, ilegal y arbitrario”. “Por ese caso fue condenado por la justicia y se mantuvo prófugo por algunos días”, se reportó en la nota de la BBC.
Sin embargo, nunca sucedió nada. Piñera llegó a ser presidente de Chile en dos oportunidades y no fue procesado y menos llegó a la cárcel, y el expresidente siempre negó las acusaciones y de hecho nunca estuvo imposibilitado por ejercer como jefe del Estado.
Sebastián Piñera considerado en sus ideas y acciones como un legado dentro de la derecha y que jugó, y es probable, que juegue un rol político y emocional en los procesos electorales que vienen frente a lo cual a la derecha ahora le falta un líder clave y a Chile, un conservador demócrata.



