Por Leonardo Parrini
La Embajada de Cuba en Quito dio a conocer una declaración del Ministerio de Relaciones exteriores de ese país en el que se reitera “su profunda preocupación por la continuada escalada de violencia por parte de Israel en los territorios palestinos ilegalmente ocupados, en flagrante violación de la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional, incluidas numerosas resoluciones de la ONU”.
El Ministerio de la isla “condena enérgicamente, una vez más, los asesinatos de civiles, especialmente de mujeres, niños y trabajadores humanitarios del sistema de las Naciones Unidas, así como los bombardeos indiscriminados contra la población civil palestina y la destrucción de viviendas, hospitales e infraestructura civil”.
La declaración oficial del gobierno cubano denuncia que “Israel sigue actuando con total impunidad porque cuenta con la protección cómplice de los Estados Unidos, que obstruye y veta de manera reiterada la acción del Consejo de Seguridad, lo que socava la paz, la seguridad y la estabilidad en el Oriente Medio y a nivel global”.
La República de Cuba, como Estado Parte de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, desde 1953 y, en correspondencia con los compromisos contraídos en ese marco, reitera obligación de prevenir y sancionar el genocidio. En ese contexto, la nación cubana “expresa su apoyo a la solicitud de la República de Sudáfrica de iniciar un procedimiento contra Israel en la Corte Internacional de Justicia, en relación con las violaciones por parte de ese país de sus obligaciones en virtud de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio”.
La declaración del Ministerio de Relaci9nes Exteriores de Cuba señala que “este procedimiento ante el principal órgano de justicia de las Naciones Unidas, debe ser entendido y atendido como un llamado urgente a detener los horribles crímenes internacionales de genocidio, lesa humanidad y apartheid que se cometen contra el pueblo palestino”.
Más aún cuando, “a pesar de los reiterados llamados a la paz en los territorios ilegalmente ocupados, desde hace 75 años se viene configurando, con claridad, la comisión de un crimen de genocidio, que en la actualidad adquiere proporciones extremas y exige la acción conjunta de los pueblos y gobiernos del mundo, para frenar de inmediato el exterminio indiscriminado de niñas, niños, mujeres y población civil en general”.
Consciente de sus compromisos adquiridos internacionalmente y de su permanente solidaridad con los pueblos del mundo, la nación cubana firma esta declaración el 11 de enero del 2024.



