Por Leonardo Parrini
Mientras el conflicto armado en Oriente Medio se agudiza con el recrudecimiento de los enfrentamientos militares en la zona sur de Gaza, la crisis humanitaria se hace insostenible para el pueblo palestino bajo el asedio de las fuerzas militares de ocupación israelíes en la región que cada día enfrentan nuevos problemas. Bajo esa presión, Israel se comprometió a abrir dos controles fronterizos en la zona del sur, frontera con Egipto, que posibiliten y agiliten la entrada de ayuda humanitaria a Gaza sin pasar por territorio egipcio.
Problemas de Netanyahu
En este contexto, el gobierno norteamericano de Joe Biden realizó declaraciones inesperadas cuando en las últimas horas el mandatario estadounidense dijo que habría que llevar a un cambio de gobierno en Israel. Es decir, que Netanyahu debería cambiar la composición de su gabinete, considerado, según Biden, el más conservador de la historia de Israel que se opone, por ejemplo, a una solución del conflicto mediante la existencia de dos Estados -palestino e israelita-. Biden asegura que esta situación está llevando a que el apoyo internacional a Israel vaya disminuyendo. Esto confirma cómo Estados Unidos intenta influir en la política interna de otro país, algo visto como inaceptable en las relaciones internacionales.
Estos no son los únicos problemas que enfrenta Netanyahu. Su ejército de ocupación chocó con un alto mando del ejército Shií libanes tras realizar un ataque al grupo dentro de los que se encontraba alguien muy cercano a dicho líder, sumando un nuevo problema a la lista del funcionario de Israel. Esto aumentó el temor de los dirigentes israelíes y de sus aliados en occidente, puesto que el líder libanés cuenta con una gran experiencia militar que la potencia estadounidense conoce muy de cerca, además de contar con el apoyo de grupos militares de gran poderío. Los grupos militares palestinos cada vez se involucran más en el conflicto causando el aumento de las hostilidades exponiendo a miles de inocentes. En estos días, debido a un ataque de un avión no tripulado israelí, tres miembros de una organización libanesa fallecieron en los Altos del Golán ocupado. Uno de los integrantes de la organización libanesa que perdió la vida era el hijo de un alto mando del grupo, lo cual ha generado gran revuelo en Israel. Según la televisión israelí, se trata de Assam Ali, hijo del líder Ali Mussa que estaría a cargo de las operaciones militares en la parte sur de Siria. El comandante shií era responsable del entrenamiento de las fracciones proiraníes en Irak que buscaban atacar a las fuerzas estadounidenses. Esto refleja los graves problemas en que se encuentra involucrado Netanyahu que, cada vez se gana más conflictos con los grupos pro palestinos, debido a su actitud hostil y a los desmedidos ataques que su ejército ha venido realizando.
Los problemas y los temores en Israel aumentan, puesto que el grupo libanés viene siendo respaldado por Irán, país que ha dejado muy clara su intención de defender la causa palestina, además de haber demostrado la preparación militar que han tenido sus fuerzas armadas siendo un actor clave en el conflicto de Oriente Medio y la geopolítica en la región. Una zona que para los cancerberos de Netanyahu ha resultado un hueso muy duro de roer.
Las declaraciones de Biden acerca del incómodo gobierno sionista se producen cuando Israel continúa con su ofensiva militar terrestre a gran escala en la zona norte de Gaza, lo que lleva a situaciones extremas a la población palestina que se encuentra al borde del colapso.
Aumenta tragedia para los civiles
Son ya 18 mil los civiles palestinos asesinados en Gaza, la mayoría niños, bajo el ataque criminal israelí. En un hospital ubicado en la zona norte, según testigos médicos, los militares israelíes han ingresado al hospital y están interrogando a las enfermeras bajo tortura, para obtener información de la ubicación de los efectivos de Hamás.
Israel afirma que presiona a Hamás para obligarlo a la liberación de 130 rehenes, mientras que en las recientes horas se encontraron los cadáveres de un rehén militar israelí de 36 años y una joven de 28 que fue secuestrada en un festival de música electrónica en Israel el pasado mes de octubre.
Reportes de prensa muestran que este fin de semana pasado se produjeron intensos combates en bastiones del movimiento palestino Hamás en el norte de Gaza, que ha resistido el asedio militar sionista en la zona de Jabalia donde, según los residentes, murieron decenas de civiles entre el sábado y el domingo, y en la región sur de Khan Younis, la segunda ciudad más grande de la zona en donde ya no hay garantías de refugio para los civiles y escasean medicinas, alimentos y agua. Una mujer palestina afirmó que ‘’nos desplazaron del norte hacia el sur de Gaza, pero en el sur no hay seguridad, hubiese sido mejor estar muerta con mis hijos”.
Esto ocurrió este fin de semana en momentos en que el viernes anterior el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas celebró una sesión de emergencia para votar una resolución de alto al fuego que fue aprobada por unanimidad, con excepción de Estados Unidos.
Mientras los esfuerzos diplomáticos fracasan en el propósito de poner fin al genocidio israelí en Gaza, el testimonio de un padre de familia simboliza la tragedia de la ocupación militar sionista en territorios palestinos: ‘”He visto caer heridos a mis dos hijos y como ellos a muchos niños de su edad, lo peor para un padre de familia frente a una agresión militar es la impotencia de no poder brindar seguridad a tus hijos”



