Venezuela vivió horas de tensión el día de ayer sábado ante un atentado criminal perpetrado en contra del presidente Nicolás Maduro que habría tenido lugar durante la celebración de una ceremonia castrense. “Estoy bien y estoy vivo”, dijo Maduro minutos después de que artefactos explosivos activados desde drones que sobrevolaban el lugar en Caracas, hicieran explosión a pocos metros de la comitiva presidencial. El presidente sobrevive, pero Venezuela se debate en una lenta agonía política.
Según versión oficial, siete militares resultaron heridos y al cabo del incidente, en versión televisada dos horas después, Maduro culpó al presidente colombiano Juan Manuel Santos como responsable del hecho: “Se trata de un atentado para matarme, han querido asesinarme… no tengo dudas de que el nombre de Junan Manuel Santos está detrás de este atentado”.
Se trata de una acusación inaudita y sin precedentes incluso dentro de la abierta hostilidad entre ambos países, comentó un diario europeo. En tanto, Santos replicó desde Bogotá que Maduro está próximo a caerse: “Veo cerca la caída del régimen de Nicolas Maduro, pese a la represión que ha ejercido sobre su población… en un país con una inflación de un millón por ciento”, concluyó Santos. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia rechazó «enfáticamente las acusaciones» contra Santos: “resultan absurdos y carecen de todo fundamento los señalamientos de que el mandatario colombiano sería el responsable del supuesto atentado en contra del presidente venezolano».
Maduro ha prometido para los responsables, justicia y máximo castigo. «¡Que se olviden del perdón!», ha clamado el mandatario. No obstante, a pocos minutos del atentado denunciado por el gobierno una fuerza opositora cívico militar se atribuyó la responsabilidad de los hechos.
El Movimiento Nacional Soldados de Franela se ha atribuido el ataque a través de su cuenta de Twitter. “La operación era sobrevolar 2 drones cargados con C4 el objetivo el palco presidencial, francotiradores de la guardia de honor derribaron los drones antes de llegar al objetivo. Demostramos que son vulnerables, no se logró hoy, pero es cuestión de tiempo”, dijeron en la red social.
Durante la tarde de ayer la agencia Associated Press dio a conocer un comunicado en el que señala que «varios bomberos» presentes en el lugar de los hechos «contradicen» la versión del Gobierno. Según AP, tres agentes dijeron de forma anónima que en realidad se trató de una explosión de una bombona de gas en un apartamento cercano. En otra versión, un comunicado habla de una “Operación Fénix” con varias “acciones militares” anunciadas para “restablecer la democracia en el país”: Pueblo de Venezuela, para culminar con éxito esta lucha emancipadora, es necesario que salgamos todos a las calles, sin retorno, apoyando a nuestros militares constitucionales y líderes políticos civiles para la toma y consolidación del poder, hacia la conformación de una Junta de Gobierno de Transición, agrega el panfleto.
La historia recuerda que el 7 de septiembre de 1986 en Chile, Pinochet fue objeto de un atentado del que salió vivo. En esa oportunidad la acción armada del Frente Patriótico Manuel Rodriguez terminó con 5 muertos y 11 heridos; sin embargo, el FPMR no logró su objetivo y ex dictador resultó ileso. No corrió igual suerte Anastasio Somoza, dictador de Nicaraga, cuando en 1980 una descarga de basuca acabó con su vida en la capital paraguaya, Asunción, donde se encontraba asilado, poco tiempo después de haber sido derrocado por los sandinistas en 1979.
El hecho ocurrido ayer en Caracas se inscribe en el marco de la lucha por el poder en Venezuela, librada entre el régimen chavista encabezado por Nicolas Maduro y diversas fuerzas opositoras, internas y externas, que pugnan por alcanzar un nuevo gobierno en la tierra bolivariana. En esta oportunidad, en medio de la confrontación, el atentado contra el presidente venezolano arroja un resultado que no varía en mucho el panorama político de ese país: Maduro sobrevive, mientras Venezuela agoniza en medio de la peor crisis de su historia.




