Una ola de indignación a nivel mundial ha suscitado la decisión del presidente de EE.UU., Donald Trump, de ordenar deportaciones masivas de inmigrantes en la frontera mexicana. En las últimas horas trascendió un video con imágenes conmovedoras y un audio en el que se escucha llorar a pequeños retenidos en un centro fronterizo y separados forzosamente de sus padres. La política estadounidense de “cero tolerancia” contra los migrantes que derivó en la separación de 2.400 menores de edad del seno de sus hogares, ha provocaron un creciente repudio en el ámbito nacional e internacional. Las separaciones de familias en la frontera son consecuencia de la política de intolerancia y oído racial que puso en marcha en abril el Gobierno de Trump, y que lleva a presentar cargos criminales contra cualquier adulto que cruza irregularmente la frontera con México, quien es separado entonces de los niños con los que viaja.
Denuncia internacional
UNICEF denunció este martes la práctica estadounidense de separar niños inmigrantes de sus padres en la frontera con México y recordó que bajo cualquier circunstancia los menores de edad deben estar siempre junto a sus familias. La directora ejecutiva del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), Henrietta Fore, dijo en un comunicado que «parte el corazón ver como niños, algunos de ellos bebés, y que buscaban refugio en Estados Unidos, son separados de sus padres».
Portavoces de la organización, indicaron que UNICEF no está en la frontera mexicoestadounidense y tampoco hay una presencia internacional allí como tienen en otros lugares del planeta donde los derechos de los niños están siendo violados o en peligro. El portavoz de la Organización Internacional de las Migraciones (OIM) Joel Millman aseguró que la entidad que representa, tampoco está presente en la frontera con lo cual no pueden monitorear lo que está sucediendo.
En las últimas horas, ante la presión de las fuertes críticas, Trump firmó un decreto que revierte la decisión de separar a los menores de sus padres: «Vamos a firmar una orden ejecutiva para mantener juntas a las familias, pero aun así tenemos que seguir siendo duros o nuestro país quedará desbordado por los inmigrantes”. Si eres fuerte, no tienes corazón. Quizá prefiero ser fuerte, pero es un dilema difícil, indicó Trump.
EEUU niega derechos infantiles
Al calor de la fuerte polémica internacional por la política fronteriza norteamericana, se dan otros hechos insólitos. EE.UU. se retira del Consejo de Derechos Humanos de la ONU en medio de críticas por deportación masiva de inmigrantes y la separación de los 2.400 hijos de sus padres. Se conoce que Estados Unidos es el único país en el mundo que no ha firmado y ratificado la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos de los Niños, cuyo artículo nueve especifica que los menores no deberían ser separados de sus padres contra su voluntad.
Como guinda del pastel, en un caso digno de Ripley, dos diputados del ultraderechista Partido del Progreso, Amundsen y Christian Tybring-Gjedde, propusieron en Suecia como candidato a Donald Trump para el premio Nobel de la Paz.
En pleno siglo XXI provoca repugnancia e indignación la geopolítica norteamericana, que no se detiene ante ningún drama humano para conseguir sus fines hegemónicos. Al interior de los propios Estados Unidos es creciente el malestar, tras haberse difundido las imágenes de menores inmigrantes alojados en almacenes y, en algunos casos, dentro de recintos divididos a modo de jaulas. La detención y la separación de las familias son experiencias traumáticas que pueden exponer estos niños a explotación y abuso. Cabe denunciar que las personas que cuidan de los niños en dichos centros no están autorizados a tocar, acariciar o abrazar a estos menores.
Los niños, sin tener en cuenta de donde vienen o cuál es su estatus migratorio, son niños antes que nada. Los que no tuvieron otra opción que huir de sus hogares tienen el derecho a ser protegidos, tener acceso a los servicios esenciales y estar con sus familias, como cualquier otro niño del mundo. Este derecho es vulnerado, oficialmente, por la política de odio y discriminación racial impuesta por los Estados Unidos de América que enjaula niños en sus propias fronteras. !Basta de tanta inhumanidad!



