El periodismo es la profesión más riesgosa del mundo, a no dudarlo. Suman miles los profesionales de la comunicación que han sido víctimas de asesinato, secuestros y desapariciones bajo coberturas de guerra o en conflictos sociales civiles. Esta vez un equipo del diario quiteño El Comercio fue secuestrado por fuerza irregulares, vinculadas al narcotráfico en la frontera colombo-ecuatoriana mientras cubrían información en la localidad de Mataje, Esmeraldas.
Los tres colaboradores de El Comercio “fueron interceptados por desconocidos, tras pasar por el retén militar de Mataje”. Dicho puesto militar se encuentra a dos kilómetros del rio Mataje, frontera internacional natural, y se trata de una zona de alto riesgo por la presencia de grupos armados y “mulas” narcotraficantes que “controlan” el paso binacional. Los comunicadores habrían recibido “las advertencias correspondientes al riesgo de circular en esta zona del límite político internacional”. Cerca de ese destacamento ocurrió el atentado que segó la vida de tres marinos, el 20 de marzo. Desde entonces, los soldados y agentes no han ingresado a la localidad. El Gobierno confirmó el secuestro y ministro del Interior, César Navas, apeló a la unidad nacional para enfrentar la situación.
Hoy tendrá lugar una reunión del Consejo Nacional de Seguridad Pública, máximo órgano de seguridad de Ecuador, para tomar decisiones relacionadas con la crítica situación de inseguridad que vive el país, provocada por “los ataques producidos por grupos irregulares en las últimas semanas”. Se conoció que los periodistas habrían sido trasladados a Colombia, en tal sentido se activó un trabajo en conjunto con las autoridades del vecino país. Los organismos de seguridad habrían tomado contacto con los secuestradores e informaron que los comunicadores “están bien de salud”.
La situación de violencia fronteriza ocurrida en estos últimos días refleja la gravedad de un conflicto social, cuyos componentes políticos, delincuenciales y mercantiles ilegales se traslapan en una compleja realidad que requiere soluciones mas allá de lo militar y policial. El Estado está llamado a consolidar su presencia regular con planes de desarrollo social, medidas económicas de fomento comercial, programas de seguridad nacional y estímulo de las relaciones armónicas entre ambos países vecinos. La situación involucra a Ecuador y Colombia. El vecino país debe, por su parte, garantizar el control fronterizo pacifico, ejerciendo soberanía sobre su territorio frente a los grupos armados irregulares de corte político y delincuencial. La colaboración binacional en tal sentido, deberá contar con claras estrategias de gobernabilidad en la zona a fin de bajar la tensión de una frontera violentada por un conflicto local que se lo quiere convertir en binacional.
LAPALABRABIERTA solidariza con los colegas de diario El Comercio plagiados, y con sus familiares, al mismo tiempo, exigimos de las autoridades las máximas garantías para que retornen con vida a sus hogares. Adherimos a la declaración de 200 profesionales de la comunicación que se manifestaron en un documento con siete puntos en los que se pide al Estado garantizar la seguridad de los ciudadanos y de los equipos periodísticos: “Es obligación del Estado salvaguardar la seguridad de los ciudadanos y más aún de los equipos periodísticos que se encontraban de cobertura en la zona de conflicto”. El tema debe ser una prioridad para el Estado, que necesita tomar acciones inmediatas al respecto, agrega el documento ratificado por los firmantes que convocan a dos vigilias para este día, a las 19:00, en la Plaza Grande, en Quito, y en la Plaza de San Francisco, en Guayaquil.
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