Un intempestivo debut y una tormentosa despedida resultó ser el nombramiento del periodista de origen chileno Fernando Larenas, como Gerente del diario público El Telégrafo, cuyo cargo firmemente cuestionado por diversos sectores políticos duró unas pocas horas. Larenas habría sido nombrado por el otro flamante Gerente Medios Públicos, Andrés Michelena, sin previa consulta con las instancias pertinentes.
El diario estatal El Telégrafo anunciaba en estos términos su nombramiento en la mañana de ayer: “Desde este lunes, la dirección general y editorial del Decano de la Prensa Nacional está a cargo de Fernando Larenas San Martín, un profesional con más de 30 años de experiencia en el medio. Larenas inició su vida laboral en 1978. Lo hizo como redactor y reportero de Ecuavisa. Cinco años después se desempeñó como Jefe de Información. También fue editor internacional del extinto diario Hoy, corresponsal de Noticias del Mundo de Nueva York, de la agencia estadounidense The Associated Press y de la Agencia Italiana de Noticias Ansa. En su primer acercamiento con los colaboradores del rotativo estuvo acompañado por Andrés Michelena, gerente general de la Empresa de Medios Públicos del Ecuador. En ese espacio habló sobre el planteamiento de una línea editorial independiente. “El presidente Lenín Moreno cree que el periodismo público debe informar de todo. El Mandatario nos ha dado la libertad para dirigir los medios públicos con absoluta independencia con respecto al Ejecutivo, Legislativo y todos los poderes del Estado”, señaló. La última labor en medios de comunicación que realizó Larenas fue en diario El Comercio. Ahí, desde 2005 hasta 2008, fue jefe de redacción. En enero de ese año asumió el cargo de Editor General, hasta que en abril de 2014 renunció para dedicarse a consultorías”.
Esa escueta nota de prensa habría provocado una tormenta política al interior del Buro de Alianza País que, en horas de la tarde del lunes, se reunió para analizar el nombramiento de Larenas, y acordó comunicar su rechazo de la medida al presidente Lenin Moreno.
Según el periódico Ecuadorinmediato -que tuvo acceso a una fuente exclusiva-, se informó que “la designación de Fernando Larenas obedeció solo a una posición del nuevo gerente de los medios públicos Andrés Michelena, quien pretendió poner a este periodista al frente del periódico tradicional, sin una consulta previa con el equipo de comunicación del gobierno, como tampoco tenía conocimiento el directorio de los medios públicos, quien presuntamente no habría autorizado tal nombramiento ya que en principio se había planteado la posibilidad de presentar una terna de 3 nombres para dirigir el medio, pero eso jamás llegó a ocurrir ni fue de conocimiento del Presidente de la República”.
El informativo digital, dirigido por Francisco Herrera Aráuz, señaló en urgente información nocturna que “la fuente reveló a Ecuadorinmediato.com, que el nombramiento de Larenas San Martín provocó una verdadera tormenta dentro del movimiento oficialista Alianza País, cuyo buró político se reunió esta noche del lunes, a pocas horas de haberse posesionado al controvertido comunicador, para exponer la delicada situación en la que todo esto habría subido el tono del enfrentamiento entre el presidente Lenín Moreno y el ex presidente Rafael Correa, ya que Fernando Larenas escribió muchas veces contra la revolución ciudadana y en especial confrontó al ex mandatario, provocando los debidos reclamos a la veracidad de sus artículos”.
Se conoce como antecedente que Larenas “con una posición de corte derechista contrario a la ideología de AP agudizó (la polémica) desde el momento mismo de su instalación como director al anunciar en sus primeras declaraciones a Ecuador TV que terminaría con la página editorial de El Telégrafo”. La gota que derramó el vaso fue un tuit emitido por Guillermo Lasso felicitando al nuevo director de El Telégrafo. Luego el banquero aplaudió la presencia de Larenas en el régimen, situación que habría colmado la paciencia de los sectores opositores al nombramiento de Larenas.
Perfil periodístico de Larenas
En sano ejercicio investigativo, LAPALABRABIERTA procedió a leer algunos editoriales escritos por Fernando Larenas en los últimos meses en el diario quiteño El Comercio, y así establecer cuál es el perfil periodístico del personaje en cuestión. Para muestra, algunos botones:
En el editorial Optimista, de diario El Comercio, el 30 de mayo Larenas escribía: “Muy alentadora también fue la ausencia de Maduro en la posesión del nuevo mandatario; veo un mensaje esperanzador en Lenin Moreno, vuelvo a ser optimista”.
Larenas escribió el 27 de junio en el diario El Comercio, en su editorial Estado invisible: “El gran Jorge Luis Borges consideraba que el ideal de una sociedad era un mínimo de estado y un máximo de individuo. Para Borges la excesiva presencia del Estado como ente burocrático oprimía al ser humano individual”.
Larenas se refiere en estos términos a la Ley Orgánica de Comunicación, el 4 de julio pasado en el diario El Comercio: “Se admite al fin que fue una ley, como muchas que cada cierto tiempo se aprueban al calor de las pasiones políticas, que está terriblemente mal elaborada porque es un instrumento de persecución que no ha aportado absolutamente nada al buen vivir de la ciudadanía y fue una determinación tomada por capricho y para el deleite de quienes la diseñaron”.
En el editorial Justicia al fin, del 11 de julio, Larenas felicitó a los jueces que dictaminaron la inocencia de Martin Pallares, quien habría injuriado a Rafael Correa, según la defensa del ex mandatario: “Un homenaje a los jueces que dicten sentencia basados en los hechos y sin presiones; también a los juristas de la Universidad San Francisco por una defensa basada en los derechos humanos”
En el editorial de El Comercio, La Fiebre, Larenas escribió el 18 de julio: “Aprovechando la perestroika derivada de la llegada al poder de Lenin Moreno en el ámbito interno, no estaría demás que también se revise nuestra política exterior y se corrijan los errores. Se tomaron muchas decisiones afiebradas, nada diplomáticas…”
¿Un periodista con este perfil editorial se haría cargo del periódico estatal El Telégrafo?
¿Sería posible el nombramiento en el Estado de un elemento profesional, contrario a todos los principios de la Revolución Ciudadana, y del actual gobierno que reconoce ser consecuente con ese proceso, sin caer en un despropósito político y una abierta provocación a quienes votaron por ese proyecto político?
La respuesta es, rotundamente, no. Enhorabuena prime la cordura.



