El pasado 24 de enero se realizó una Junta Plenaria en la que se establecieron los procedimientos a seguir, en el marco que perfila una nueva realidad para la Casa de la Cultura Ecuatoriana. En entrevista realizada en el programa La Noche Boca Arriba con Pablo Salgado, de radio Pichincha Universal, con serena vehemencia, el escritor reseñó el futuro de la institución en el marco de la Ley Orgánica de Cultura.
Raúl Pérez calificó a la ley cultural como “horrorosamente escrita, ambigua, concentradora, pero con cosas muy gratificantes para el aspecto de la cultura, que es lo que habíamos planteado: la seguridad social, el seguro laboral, un plan de lectura que no hay en el país. La organización del sector cultural, la democratización de las instituciones, el acceso a beneficios económicos, me perecen muy importantes”.
En referencia a la acción autónoma de la CCE, Pérez Torres considera que la “autonomía responsable” que le asigna la Ley, es un mero ejercicio técnico y que hay que repensarla en función de la institución. Dentro de esa línea de pensamiento, manifestó que “hay que definir los criterios de asignación de los recursos destinados a las entidades del Sistema de Cultura. Hay que organizar y administrar el RUAC, Registro Único de Artistas, que lo veo bueno, democrático, pero es necesario abrirlo. La CCE tiene 72 años, pero debe abrirse a un cambio que sea beneficioso para el Ecuador y la comunidad”.
De cara a la próxima creación del reglamento de la ley, en la entrevista se dijo que es la entidad ministerial la encargada de crearlo. En tanto, es la Casa de la Cultura la que se encargará de hacer el reglamento de sus elecciones internas, así como su nuevo modelo de gestión y estatutos que, a su vez, deberán ser aprobados por el Ministerio.
En relación al perfil de quienes tienen derecho a elegir a las nuevas autoridades de la CCE, la ley establece que serán miembros del RUAC y de la Casa de la Cultura. Pérez Torres aclaró: «El RUAC me parece bien, pero tiene que haber un tamiz, no puede ser que vote todo el mundo, que se inscriba todo el mundo. Se ha llegado a un cierto consenso de que los miembros del RUAC, con derecho a voto, tendrán que acreditar cinco años de trabajo en producción creativa, artística o literaria, ahí sí estamos dentro del espectro cultural».
En relación con el cronograma que establece los plazos para que la CCE cuente con nuevas autoridades, Pérez Torres dijo que le “parece muy apresurado. Cuando hemos estado con las autoridades, habíamos quedado en que debían ser 180 días. Esta ley llegó a la oficina de la presidencia de Alexis Mera y cambiaron de 180 a 120 días, aquí viene lo apresurado. El apuro viene de un señor Ministro Coordinador de Talento Humano, Andrés Arauz, a quien no le he conocido en el ambiente cultural, pero también ya está haciendo propaganda”.
El Presidente de la CCE mostró una carta en la que se dirige al Ministro Arauz, en los siguientes términos: «me permito preguntarle si están abiertas las convocatorias para la integración del RUAC, pues con enorme sorpresa me informan que en el Núcleo Sucumbíos, dos señoras a nombre del ministro coordinador de talento humano, han convocado a una reunión para formar la red de gestores culturales, reunión a la cual están asistiendo. Un compañero cercano a la CCE me ha informado que ha sido contactado por la master Yadira Saltos, asesora de esa cartera, para proponerle la dirección del Núcleo de Pichincha que será creado en 90 días. Eso me parece ilógico, el ente rector de la cultura es el Ministerio de cultura».
Frente a la posibilidad de que el patrimonio de la matriz de la CCE -teatros, muesos, auditorios-pase a otras instancias del Núcleo Pichincha, Pérez Torres manifestó que “estamos conformando un nuevo modelo de gestión para integrar el Núcleo de Pichincha como la Sede Nacional, lo importante es que se pueda articular entre el Núcleo de Pichincha y la Presidencia de la CCE todo un proyecto nacional. Tiene que haber un acercamiento para hacerlo juntos y trabajar en el tema de la cultura, la promoción del pensamiento ecuatoriano y en eso no estamos ninguno en contra, todos estamos a favor».
No obstante, consultado sobre las atribuciones del Ministerio dentro de la ley, Pérez Torres fue enfático en decir: «No tengo ninguna confianza en un ministerio que cada año cambia de ministro y los proyectos quedan en nada, eso pasaba en el país que queremos olvidar. Los reglamentos deben hacerse de inmediato, no en secreto. El Vice ministro debe saber que él no es una isla aparte, tiene que contar con nosotros».
Ante este panorama, la Casa de la Cultura tiene plazo hasta el 18 de abril para mostrar nuevas autoridades nacionales y locales. Mientras tanto, queda pendiente de analizar asignaturas esenciales de la actividad cultural: entre otras, la responsabilidad de contribuir a la construcción de una sociedad conservadora de sus valores culturales, pero revolucionaria en la creación de un nuevo ser nacional.



